Enrique Ponce y Roca Rey consiguieron abrir la Puerta Grande de la Malagueta tras realizar faenas muy diferentes pero que igualmente enloquecieron a la afición malagueña. Desde el principio se notó una rivalidad sana entre el de Chiva y el del Perú que quedó en tablas tras cortar tres trofeos cada uno.

Ponce estuvo en maestro con mucha ambición y sin dejarse nada en la recámara. Cuenta con un gran cartel en la Malagueta, tal es así que este año ha sido el único que ha doblado comparecencias en la Feria. La primera faena, a uno de la Palmosilla que salió tras dos toros devueltos a los corrales, estuvo llena de técnica y conocimiento. Mientras que la segunda, a un toro de vuelta al ruedo de Juan Pedro Domecq, lo cuajó de principio a fin sacando todo el repertorio y brillando con un apoteósico final con doblones por bajo.

Roca Rey tenía una cuenta pendiente con Málaga. No había tenido todavía su tarde y era una de las plazas que no había conquistado. Hoy lo hizo. Firme, arrollador y rotundo reventó por abajo a su primero al que le cortó las dos orejas. Con el último, a pesar de las escasas opciones del toro, no se dejó nada. Tiró de recursos y asustó al miedo para buscar la emoción a través de las cercanías.

Manzanares completaba el cartel. No pudo triunfar ya que fue el que menos suerte tuvo en el sorteo y él tampoco estuvo a gusto con ninguno de los dos.

Inválido salió de chiqueros el primero de Juan Pedro y el presidente sacó el pañuelo verde tras el primer puyazo. En su lugar salió uno de la Palmosilla. Tampoco salió sobrado de fuerzas, con embestida desclasada y sin dejar a Ponce estirarse de capote. Tras el primer encuentro con el caballo se derrumbó y se lastimó teniendo que ser apuntillado. 

El segundo sobrero también perteneció a la ganadería de la Palmosilla. Con movilidad pero sin clase pasó el toro en el capote de Ponce. Se le midió en varas y a su conclusión Ponce le dio dos verónicas y una larga entre la sosería del toro. Tiró de oficio Ponce en la muleta para sacarle faena a un toro desclasado, sin un recorrido excesivo y sin transmitir. Poco a poco el de Chiva a media altura, provocándole la ligazón fue metiéndolo en el engaño. La mejor tanda fue en redondo en las postrimerías del trasteo cuando obligó al toro ciñéndoselo a la cintura. La faena fue muy seguida por los tendidos. Estocada entera trasera y un poco caída. Oreja. 

Sin mucho brío y motor salió el segundo. Manzanares anduvo con soltura para torear para el toro. Sin mucho que destacar transcurrieron el tercio de varas y banderillas. No se confió Manzanares de verdad en ningún momento. Le faltó acople y ajuste en los pases. El de ‘juanpedro’ pasaba sin decir nada, ni humillar. Tras probarlo por ambos pitones y con el toro muy a menos se fue a por la espada. Estocada entera al segundo intento. Silencio.

Prometedor fue el recibo capotero de Roca Rey que conectó muy rápido con el público. El toro pasó sin decir gran cosa. Casi sin picar se fue el picador. El quite de Roca Rey tuvo mucha respuesta en los tendidos. Seis chicuelinas ajustadas y una media muy firme. Con la muleta lo cuajó el peruano. Comenzó con estatuarios sin inmutarse, ceñidos. La firmeza, el temple y la rotundidad fueron la clave de la faena. El toro fue de menos a más ayudado por el buen trato de Roca Rey aunque acabó rajado en chiqueros. Le dio varias tandas de derechazos muy sometidas, por abajo y largo. Con la zurda subió el nivel de la faena. De nuevo entregado el peruano y con la mano baja, tirando del toro. Con el toro ya sin tanto brío acortó los terrenos para darle dos circulares por la espalda. Antes de matar remató con otra tanda de manoletinas a favor de querencia y los pases mirando al tendido. Media estocada caída. 2 orejas.

Arreó Ponce con las verónicas iniciales. Siempre ganándole terreno y con mucha estética. El toro embistió con clase y transmisión. Derribó a Manolo Quinta en el segundo encuentro el de ‘juanpedro’. Con la muleta Ponce le armó un auténtico lío. Comenzó con unos doblones por bajo que hicieron sonar la música ipsofacto. La faena de Ponce fue muy estética, con su particular forma de entender el toreo. Figura relajada, con temple y con mucho convencimiento de lo que hacía. El toro fue a menos pero fue un perfecto colaborador para el magisterio de Ponce. Con la zurda regaló cuatro naturales de uno en uno que fueron carteles de toros. En el final de faena llegó la apoteosis poncista. Ese toreo con la rodilla semiflexionada, acompañando con el cuerpo, entregado y el toro a milímetros. Lo bordó, y para finalizar un abaniqueo como sólo el de Chiva sabe hacerlo. Estocada entera en el sitio. 2 orejas.

Manzanares recibió al enclasado quinto de Juan Pedro Domecq con verónicas de gran estética rematadas con una media muy torera. Se desmonteró “Suso” tras dos buenos pares de banderillas. Hizo un esfuerzo el alicantino con el toro, que sin ser malo no tenía ni la humillación ni el recorrido deseado. Se encontró más cómodo Manzanares con la derecha, donde estuvo muy poderoso y enfibrado en los pases. Le faltó mayor ajuste. A pesar de ello Manzanares gustó. Lo probó con la zurda pero no transmitía lo mismo. Al final de faena apretó Manzanares tirando del toro y ciñendoselo más. Dejó media estocada en buen sitio. Ovación.

Sin excesivo motor salió el último de Juan Pedro imposibilitando el lucimiento de Roca Rey con el capote. Lo midió mucho en varas. Ponce entró en quites por chicuelinas y una media. Saltilleras con tafalleras fue la replica de Roca Rey. Se desmonteraron Juan José Domínguez y Francisco Algaba en banderillas. Se lo pasó muy cerca Roca Rey en el inicio de faena saliéndose con el toro con muletazos por alto y trincherazos. Duró poco el de Juan Pedro pero todo lo que tenía y más se lo sacó Roca Rey. El peruano volvió a dar una demostración de ambición y firmeza. Lo intentó torear de manera pura por ambos pitones consiguiéndolo con dos grandes tandas en redondo. Con el toro ya parado y acabado acortó las distancias pasándoselo muy cerca y en un pase inverosímil por la espalda que hizo estallar la plaza. Estocadón. 

Ficha del festejo:

Plaza de toros de la Malagueta. 7º abono. Casi lleno.

Toros de Juan Pedro Domecq y Parladé (6º). 1º tris (La Palmosilla) sin clase, 2º desclasado sin raza, 3º noble sin raza, 4º “Montero” premiado con la vuelta al ruedo, 5º sin fondo y 6º noble sin fondo.

Enrique Ponce (tabaco y oro). Oreja y 2 orejas. 

José María Manzanares (grana y azabache). Silencio y ovación.

Roca Rey (celeste y oro). 2 orejas y oreja.

Sergio Maya / @sergiomaya