En esta ocasión, tampoco pudo ser bajo las pocas opciones de la materia prima, pues los tres de Domingo Hernández y los otros tres de Garcigrade, tuvieron como denominador común la falta de fuerza por ausencia de casta, y la poca clase en líneas generales. Eso sí, la despedida merecida al ciclón de Jerez, no faltó. Tampoco faltaron argumentos de El Juli y Manzanares para demostrar su capacidad ante un encierro…¡Otra vez será!

El primero de la tarde de Domingo Hernández, salió evidenciando falta de fuerza y mal estilo en el capote de Padilla, y posteriormente en el tercio de varas. En el tercio de banderillas, el toro buscó el abrigo de las tablas sin querer embestir al cite, creando de esta manera momentos de peligro. Padilla, entre pitos y palmas brindó al respetable. Este que abría plaza, ni tuvo clase, ni ganas de embestir, y ni mucho menos de emplearse. Estocada.

El cuarto de la tarde, del hierro de Garcigrande, tuvo una embestida pastueña de salida. Dos largas cambiadas en el tercio jaleadas por el respetable, un buen ramillete de verónicas y el remate con la media, fueron el punto de inflexión de la tarde, para que el respetable entrase de pleno en la misma. Padilla, comenzó la faena doblandose por bajo y así sometiendo la toro. Por momento, no hubo acople entre toro y torero en el toreo fundamental, y Juan José tiró de recursos y repertorio. Tenía la necesidad imperiosa de no irse de vacío o con mal sabor de boca. Molinetes, derechazos, martinete, el de pecho, desplantes y rodillas en tierra, fueron el colofón ante un toro insulso y sin un ápice de casta. Estoca

El segundo de la tarde también de Domingo Hernández, tampoco mostró muy buen estilo embistiendo en el saludo capotero de El Juli. Tras el tercio de varas, un vistoso quite por chicuelinas del torero madrileño, hizo en cierto modo, que entrase el público en la tarde. Tras el tercio de banderillas, algo vería El Juli para  brindar el toro al respetable. Y lo brindó… Este segundo, tampoco tuvo la convicción de embestir, y cuando lo hacía, era con mal estilo. La ausencia de casta dejó el brindis de Julián desnudo de contenido. El inicio por bajo, fue lo único destacable de la faena. Estocada

El quinto, tampoco fue un derroche de casta y clase en las telas de Julián. Tras el tercio de varas y banderillas, El Juli lo embarcó en la franela construyendo una faena con la mano baja, pero con la virtud del temple para no tirarlo al suelo. Realizó con ritmo y cadencia el toreo fundamental por ambos pitones sin vender humo al tendido para ganar el aplauso fácil, casi apoyándose más en el pitón derecho.  En el último tramo de la faena, sí apretó el pie en acelerador sometiendo al toro por el pitón izquierdo, y de esta manera alargando el muletazo. Pinchazo y estocada casi entera

No mejor estilo embistiendo tuvo el tercero de Domingo Hernández en el capote de Manzanares. El mismo mal estilo y defendiéndose, tuvo durante los tercio de varas y banderillas. José María, tuvo con la muleta la misión ardua, de intentar torear bien dentro de su concepto, (Con gusto y armonía) Con un animal de nula clase, y que soltaba la cara de cuando en cuando. Lo consiguió meter en la muleta por ambos pitones tras sobarlo, con momentos de cierta brillantez.

El sexto, tampoco deslumbró por su clase, pero sí Manzanares, por sus ganas de anteponerse ante la escasa clase del animal. Y la poca clase la mostró de salida, y así sucesivamente en varas y banderillas. José María, con su ética y estética característica y fiel con su concepto, lo consiguió meter en la muleta, realizando una faena por momentos de bellos pasajes, realizando el toreo fundamental por ambos pitones. El toro, con movimiento pero sin un ápice de clase en la embestida, acabó cogiendo las telas del alicantino, el cual, puso gusto y se gustó en algunos naturales y derechazos de mano baja. Todo, bajo las condiciones del de Garcigrande ¡Claro! varios pinchazos

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Bilbao, con casi lleno en los tendidos. Toros de Domingo Hernández Garcigrande, con ausencia de casta, y poca clase en líneas generales

Padilla. Silencio y oreja

El Juli. Silencio y ovación

Manzanares. Ovación con saludos desde el tercio