Miura ponía el cierre en las corridas generales de Bilbao, y de esta manera, es un feria más que cierra la ganadería legendaria del hierro de la A con asas. Aunque en esta ocasión, la falta de fuerzas, y las embestidas defensivas, fueron el denominador común. Delante de ellos, una terna con ganas y ambición, aunque atropellando la razón de cuando en cuando Juan Leal, resultando herido en su primer toro.

El primero de la tarde, metió la cara de manera incierta y desconcertante en el saludo capotero de Chacón. Con templanza, se arrancó al caballo, dejándose pegar. En banderillas, ya quedó evidente su falta de fuerza. Octavio comenzó la faena con la diestra, administrando tandas cortas. Por el izquierdo, el animal sabía dónde estaba el cuerpo del toro. Chacón en todo momento trató al toro con cierta dulzura, pero la embestida sosa pero defensiva del animal, hizo que la faena no tuviese el suficiente calado en los tendidos. Estocada.

El cuarto, ya mostró su condición de salida, de no querer humillar. Al caballo, acudió con la car alta al igual que en banderillas. Chacón, estuvo firme en todo momento, ante las tarascadas del animal. Cada tanda, independientemente del pitón, era un asalto de tú a tú. Este, salió en «Miura» vendiendo cara su piel, con un peligro palpable y evidente sin esconderse detrás de la mata. Sin dudas, y sin aspavientos Octavio estuvo muy por encima del animal y de manera solvente por ambos pitones. Las tandas no fueron lucidas, pero de gran intensidad. El ir con la cara siempre por las nubes, para pasar por la muleta, creó ese clima de dudas e incertidumbre, pero también de mérito e importancia para el bueno de Chacón. Estocada

Octavio, también lidió y estoqueó el reseñado en sexto lugar. Este, de igual manera paseó las cabeza por las nubes ocasionando situaciones de peligro. En el caballo, ya era evidente su acometividad defensiva, y en banderillas, quiso cazar. En la muleta, este último buscó el cuerpo de Chacón. Por ningún pitón tuvo un pase aunque Octavio lo intentó sin escatimar esfuerzos, pero…Fue un querer y no poder en imposición de actitud.

Moral le tiene cogido el pulso al hierro legendario de Miura, y eso se nota. ¡Ah, pero sabiendo torear! Recibió al segundo con una larga cambiada en el tercio, para acto seguido recetarle un buen ramillete de verónicas ganándole terreno. Al caballo, acudió por derecho, pero ya en banderillas, manifestó una condición agria, sacando la identidad de su sangre. Pepe, y nunca mejor dicho, estuvo convencido y le puso moral al último tercio. El toro, se defendió y quedó corto en cada tanda por ambos pitones. Por el derecho, le sopló algún muletazo, pero por el izquierdo…Este sabía donde estaba el cuerpo del torero. El torero de Los Palacios, en todo momento hizo las cosas bien, estando muy por encima de las cualidades del animal. Estocada.

El quinto, por problemas de movilidad en las patas traseras, también fue devuelto. En su lugar, salió el quinto bis de Salvador Domecq. Este sobrero, metió bien la cara por el pitón izquierdo en el saludo capotero de Moral. En el caballo, colocó la cara, y eso fue ya un buen augurio. Tras el tercio de banderillas, el torero de Los Palacios, brindó al respetable, para comenzar la faena con un pase cambiado por la espalda, con cierta gracia. Este de Salvador, tuvo embestidas cadenciosas por ambos pitones metiendo la y colocando la cara. Con la diestra, enseguida afloraron los olés en los tendidos. Con la izquierda puso gusto, dejando sobre el ruedo ceniciento, naturales de gran profundidad, y siendo sobre ese pitón, el grueso de la faena. Faena de menos a más y con chispazos de gusto, malograda con la tizona. Estocada al tercer intento, y ovación merecida para el toro en el arrastre.

El tercero de la tarde, salió descordinado, y tras su más que evidente falta de fuerzas, Matías optó por sacar el pañuelo verde. En su lugar, salió el reseñado en sexto lugar, un toro de buen tranco en el saludo capotero de Leal. Al caballo, este de Miura se arrancó por inercia, y en en banderilla, el toro ya evidenció su falta de fuerza, soltando la cara de manera defensiva. Tras poner la frías, Marc Leal saludó montera en mano tras la ovación del respetable. Juan, una vez más y atropellando la razón, comenzó la faena rodillas en tierra desde el centro del ruedo, saliendo volteado sin aparentes consecuencias. Leal demostró sus ganas de querer ser torero con un toro con teclas para tocar, pero la razón y lógica, deben imperar por encima de todo. Tremendista y temerario por momentos, el francés nos tuvo con el corazón en un puño, metiéndose con el toro por ambos pitones. Al matar, resultó volteado y herido.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Bilbao. Toros de Miura, de juego variado en líneas generales. Quinto bis de Salvador Domecq de buen juego

Octavio Chacón. Ovación con saludos, oreja y ovación.

Pepe Moral. Ovación con saludos y vuelta al ruedo tras fuerte ovación con saludos

Juan Leal. Oreja