En tus 125 años de vida no te habías visto en otra igual. Te deshonran y te humillan y no se ve final de tal atropello. Si la tauromaquia tiene que salvarse por lo vivido en La Glorieta, que el último apague la luz.

Cuando apareció el pañuelo naranja en las manos del usía solo pude pensar que hubieran dicho Atanasio Fernández, Pilarin o el Raboso. Ganaderos que hicieron que La Glorieta fuera una plaza importante y ahora te deshonran.

Indultar un toro con un puyazo que además hizo sonar el estribo para quitarse la vara es para que el señor del palco no vuelva sentarse en aquella silla. El presidente ha estado a punto de provocar un altercado de orden público por no saber cortar de raíz una petición de cuatro pitidos y exagerada por Antonio Ferrera. El extremeño se encontró con el regalo de cuatro y lo exageró para que pareciera que la petición era mayoritaria cuando era más de ruido que de pañuelos y los tendidos pidiendo la muerte digna del bravo «Liricoso».  Se mostró el pañuelo naranja y bronca sonora para hacerse el silencio de incredulidad, donde Ferrera dio una vuelta al ruedo divida por fuertes pitos y ovaciones. Es tal el nivel de La Glorieta que nadie le pidió los trofeos al torero por lo tanto el presidente no saco ninguno. Una vez finalizada la vuelta se escucharon gritos de “Ramón fuera del palco”. Te deshonran.

Las primeras embestidas de “Liricoso” fueran quedándose cortas en el capote de Ferrera. Ya hemos contado que su pelea fue de manso queriéndose quitar la vara, Antonio lo saco a la verónica e incluso llegó a perder las manos “Liricoso”. Comenzó doblándose con “Liricoso” llegando casi a los medios de manera muy torera. El extremeño empezó con la derecha realizando un torero muy ventajista donde “Liricoso” comenzó a embestir con el morro por abajo. Con la zurda tocando más con el pico que planita pero llegó el toreo ligado que ahora gusta tanto. Fueron varias tandas hasta arrojo la ayuda y llegaron los mejores pasajes por ambas manos con la figura erguida. Comenzaron los leves pitos y el teatro del extremeño, hizo que se perfilaba tres veces mirando a todos los sitios menos al toro tras varias tandas llegó el indulto, “Liricoso” seguía embistiendo sin saber que volvería a los corrales con una plaza divida y sin los honores de la vuelta al ruedo. Te deshonran.

«Liricón» hizo cuarto y demostró que Ferrera se ha llevado el lote bueno de la corrida de Montalvo. Sorprendió el extremeño parándolo a la verónica solo con medio capote pero La Glorieta estaba al bocadillo o moviéndose la gente por los tendidos, te deshonran.  “Liricón” llego al caballo de Antonio Prieto tras un galleo por chicuelinas, Prieto le pegó un buen puyazo y veía como se salía embistiendo a las gaoneras de Ferrera. Inteligente el torero en la faena de muleta dejándosela todo el rato en la cara de “Liricón” que embestía con buen recorrido. Lo mejor llegó al natural en dos tandas encajando los riñones y con temple. Cortó una oreja que llegaron a pedir hasta sus banderilleros silbando. Te deshonran.

Sebastián Castella pasó por La Glorieta como en sus últimas intervenciones, con más pena que gloria. Su primero fue un toro que manseo de salida y fue a buscarlo a los medios para recetarle varias verónicas de trámite. «Atractivo» flojeo y se dejo pegar en el caballo para embestir de manera suave a las chicuelinas del francés. Poco hay que contar del trasteo de Castella, en la pala del pitón durante todos los pasajes y tirando de ventajas ante la embestida noble y sosa. En el arrimón final llegaron las voces del tendido pidiendo el indulto de forma irónica. Pero ante  «Perejiles» mostró su cara más fría, dejó que lo masacraran en varas de manera descarada, luego dirán que el toro no se movió. Pases y más pases que son difíciles de recordar y se atascó con la espada. Ya ni La Glorieta protesta la desidia. Te deshonran.

«Carabonita» y  «Avisador» se encontraron con un torero funcionario. Un torero que vino a La Glorieta a matar la corrida y una más. Pero un torero debe ser un artista y no vestir el chispeante para cumplir el trámite. A su primero lo recibió con verónicas dejando una media a pies juntos, a la postre lo mejor de su tarde. La lidia que recibió no ayudo al astado que se encontró con un Ginés Marín encimista y siempre toreando de uno en uno sin dejársela en la cara para que repitiera. Ante “Avisador” sucedió poco o menos que en el anterior, lo más ovacionado fue su brindis a Su Majestad El Viti así que casi que sobran las palabras.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Salamanca. 2º de Abono. Seis toros de Montalvo bien presentado, bueno el cuarto e indultado el primero de nombre «Liricoso» nacido el 12/13 de capa negro mulato, 535 kg, herrado con el nº 42

Antonio Ferrera: vuelta al ruedo tras indulto (el presidente no mostro los pañuelos blancos) y oreja tras aviso

Sebastián Castella: silencio y silencio

Ginés Marín: silencio tras aviso y silencio tras aviso