Hasta los mejores guerreros han tenido un punto y final en su historia. Algunos supieron irse y a otros los invitaron a marcharse. Cada uno es libre de pensar de cómo finalizará la historia de Juan José Padilla pero cada vez se atisba más cerca el final de su carrera, algo que muchos de los que se sientan en los tendidos agradecerán. Tras romperse el paseíllo, López Chaves lo hizo desmonterado en señal de que tal día como hoy hace 20 años se doctoraba matador de toros, Padilla saludó una ovación a la que acompañaron el resto de sus compañeros de cartel.

Pero pronto se cambiarían los aplausos por pitos, “Ventanero” salió frío de los chiqueros y sin importarle la llamada de los capotes. Se encontró con el percal del subalterno Daniel Duarte al que embistió con el freno de mano puesto para huir y embestir al capote de “Mambrú” en el otro tercio de la plaza formándose una capea. Padilla decidió desinhibirse de la lidia que corrió a cargo de Duarte. “Ventanero” se dejó pegar y se llevó un puyazo criminal por parte del piquero pero la capea continuó en el tercio de banderillas. Con la pañosa el jerezano comenzó doblándose con el astado para ponerse una tanda por la derecha, un muletazo con la izquierda y ya. Dos no se pegan  si uno no quiere, el descanso del guerrero. La espada no ayudó y Padilla escuchó pitos.

“Malaguito” fue fiel a su encaste saliendo abanto. Padilla nunca se confió por el izquierdo pero con el derecho lo lanceo con la pierna flexionada exigiendo a embestir por abajo. “Malaguito” empujó al peto pero en lugar de medir el castigo y volverlo a poner se cebaron como si ya no pudiera volver a entrar al caballo. El quite de Padilla fueron tres chicuelinas y dos medias para calentar a un público que le pidió poner banderillas y lo hizo con más ganas que pureza, llegando solo a clavar una en el primer par. Tras brindar al respetable, de hinojos comenzó su faena para escuchar la mayor ovación. Una vez de pies aquello se fue diluyendo con trallazos y pases donde el ciclón de Jerez no asentó las zapatillas al suelo para correr la mano. La nobleza de “Malaguito” y lo poco cuidado en varas provocó que embistiera sin dar problemas a la muleta del jerezano que dio muchísimos pases pero pensando en el descanso del guerrero. Tras una estocada donde “Malaguito” tardó en doblar llegó una doble petición exagerada para lo sucedido en el ruedo y ayudada por unos banderilleros mendigando la oreja y bloqueando el paso de las mulillas. Bien Don Ramón concediendo la correspondiente al público y no sacando al torero en volandas.

Tras varios años del descanso del guerrero en La Glorieta,  López chaves se mostro fácil con el capote en el recibo a “Cartuchero” se podría decir que tan fácil que fue muy frio. Con chicuelinas al paso dejó a “Cartuchero” en el caballo para verse un puyazo largo en el que empujo, ¿nos dejaran ver algún día dos puyazos? Quito por verónicas aprovechando que el astado salió suelto.  Los inicios por alto y la continuación por la derecha fue lo más jaleado, pero aquello se convirtió en una rutina de dar pases por ambas manos a un toro que por el derecho se rebrincaba al final del muletazo y por el izquierdo fue protestando a medida que iba perdiendo recorrido. Un astado con demasiada nobleza para un guerrero que ya tiene muchas batallas encima. El ledesmino finiquito con una media estocada que le sirvió para recibir una oreja cariñosa de La Glorieta.

“Bilbaíno” hizo quinto y se volvió a los corrales por flojo. “Billetito” tuvo la suerte de tener enfrente a un veterano guerrero. Sus primeras embestidas fueron lo que demostraría más tarde, que le costaba humillar un mundo. A pesar del puyazo largo que se llevo continuó con el defecto. Brindó el salmantino al público y en los mismos medios realizó varios estatuarios.  Domingo tiró de veteranía para corregir los defectos de “Billetito”, una faena más para él que para los que estaban sentados en el tendido. Fueron varias veces las que perdió la muleta por los defectos de “Billetito” pero el torero no termino de apretarlo, aquello fue pasando y pasado sin pena ni gloria para rematar con una estocada sin puntilla y otra orejita de Salamanca.

Luis David Adame se enfrento a “Pelotito” que tras el recibo a la verónica en el remate en la media se lo llevó por delante. Empujó en el caballo “Pelotito”, para que vamos a medir el castigo y darle importancia a la suerte de varas pudiendo dar un solo puyazo.  Adame se fue a los medios para enjaretarle varias verónicas por el pitón derecho que obedeció de buenas maneras el toro. Comenzó su faena con el cambiado por la espalda y después una infinidad de pases por ambas manos a un toro con una embestida tan noble como aburrida. Le falto el motor que se dejo o que hicieron que se dejara en el caballo.

Hablar de la pelea entre “Farderito” y el mejicano es casi castigar al lector de la misma manera con la que nos castigó el hidrocálido. El puyazo paletillero que le arrearon a “Farderito” fue criminal, luego el toro se paró en la muleta y no repetía pero aun así Adame se empeño en ponerse, encima fuera de sitio, y la gente le pitó para que aquello acabara y el año que viene se tome un descanso y no venga a La Glorieta.

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Salamanca. 4º de Abono. 6 toros de El Puerto de San Lorenzo, 5º bis, bien presentados y de juego desigual. Un tercio de entrada.

Juan José Padilla: pitos y oreja tras aviso.

Domingo López Chaves: oreja y oreja.

Luis David Adame: silencio y silencio.