El precio que pagan los toreros que saltan al ruedo a entregarse sin reparos es muy alto. Paco Ureña, lo vivió ayer en sus propias carnes, al recibir un pitonazo en el ojo izquirdo, del cual probablemente pierda la visión.

La cogida tuvo lugar en la plaza de toros de Albacete cuando el diestro lorquino recibía con el capote al cuarto toro de la tarde. Tras unos minutos de tensión a la espera de ver si podía seguir toreando, Ureña muy valiente y con raza continuó hasta el final con la lidia del de Alcurrucén.

Al entrar en la enfermería, tras una primera inspección del doctor Masegosa, la decisión fue mandar al diestro rápidamente al Hospital General de Albacete para hacerle pruebas y observar el alcance de la lesión. Descartados otro tipo de daños en la cabeza, el parte médico de Ureñá según confirmaba el reputado cirujano Pascual G. Masegosa, es la rotura del globo ocular izquierdo y es posible que pierda la visión del ojo.

Durante toda la noche se le ha estado interviniendo en quirófano y se está a la espera de recibir el último parte médico que confirme o no estos malos presagios sobre la pérdida de visión.