Con una plaza a reventar como en los buenos tiempos abrió la tarde el anovillado y escobillado «Enfurecido». No humilló y salía suelto del capote de Ponce que lo pasó a la verónica sin calar en el tendido. No fue buena la lidia permitiendo que » Enfurecido» fuera al relance en el monopuyazo y varias pasadas en falso con las banderillas. El valenciano empezó doblándose con la pañosa con un toro que buscaba toriles. En varios tercios se medio colocó Enrique para dejársela en la cara y hacer la noria que una parte del público le reprochó llegándose a encarar el torero. Con la izquierda ni quiso intentarlo. Lo bueno llegaría al final con los cambiados de mano. Orejita de portátil.

«Estrellito» tan manso como mal presentado. Unas verónicas flexionando una pierna aprovechando que el astado no repetía. Dejó que le dieran en el caballo llegando a dudar si necesitaba más castigo para no volver a ponerlo y comenzar castigándolo con doblones. «Estrellito» recorrió toda la plaza y Ponce detrás suyo, el espada no fue capaz de mantenerlo en algún tercio. Le sacó muletazos componiendo la figura pero fuera de sitio y con todas las ventajas posibles. Lamentable con la espada.

La tarde de El Juli no fue la que debe ser de una figura del toreo. Sin colocar los toros en suerte al caballo, permitiendo puyazos traseros, ventajas con la muleta y dos estocadas haciendo guardia en cada toro.

«Lancero» manseó de salida pero embistió al capote del madrileño donde no se estiró y con la pañosa embistió de manera rebrincada por cada pitón. Mucho pase sin decir nada del Juli. Demasiada buena fue la gente en La Glorieta.

«Cantor» no pasaba el capote del Juli, que arrancó la faena doblándose en el tercio pero en el momento de erguir la figura el madrileño fue un mar de dudas. Las miraditas de «Cantor» sacaron los colores al que llaman todopoderoso Juli. Baso la faena en toques fuertes y en línea recta, para que no repitiera. Mal El Juli y sin excusas.

Pero la tarde era del nuevo Rey. Desde el primer lance con el capote hasta la salida a hombros por la Puerta del Toro. Puso a la gente a su favor en el quite variado que le hizo a «Capitán». Chicuelinas, tafalleras, medias verónicas y remates a una mano. El peruano ve toro por todos los lados y no le importó que «Capitán se viniera de largo en el momento de brindar al respetable. Estatuarios en el medio y locura en La Glorieta. Con la izquierda fue todo un lujo ver a Roca Rey, que hizo el toreo caro en la tierra de Su Majestad El Viti. Faena de cante gordo, finalizada con unas manoletinas cambiando el pitón, que no dejó que se la estropearan los cuatro gritos sin sentido de indulto, se perfilo y estocadón. Dos orejas de ley y vuelta al toro, que en otro tiempo hubiera sido una ovación importante.

«Señor» era otra cosa y pedía que los vuelos corrieran de manera diferente. Para el peruano no es ningún problema. Se lo paso dos veces por detrás cambiándole el recorrido. El delirio en los tendidos, para que aquello no se diluyera corrió la mano con gusto y encajando los riñones a un toro que enseguida se paró pero al Rey no le importo para dejarse llegar los pitones muy cerca en cada muletazo y parón. Manoletinas y estocada. Dos orejas de peso para Roca Rey

Ficha del festejo

Plaza de toros de Salamanca .5º de Abono. 5 toros de Garcigrande y uno de Domingo Hernández mal presentados, nobles manseando excepto el tercero premiado con la vuelta al ruedo pitados el resto menos el sexto que fue silenciado.

Enrique Ponce: oreja y ovación tras dos avisos

El Juli: ovación tras aviso y división de opiniones tras aviso

Roca Rey: dos oreja tras aviso y dos orejas