Lo de Rubén Pinar con la plaza de toros de Albacete es un romance que dura en el tiempo. Nueva puerta grande y ya van seis consecutivas.

Penúltima corrida de feria en la capital manchega. Toros de «La Quinta» para Rubén Pinar, José Garrido y Andrés Palacios, que entraba en sustitución de Fortes. Buena entrada en la plaza, tiempo que acompañaba y aficionados con ganas de ver una buena tarde de toros.

Abría la tarde Andrés Palacios, vestido de verde botella y oro, y haciendo su primer paseíllo de la temporada. Esta falta de rodaje se notó, aunque intentó llevar al astado a su terreno y se mantuvo firme, templando y muy bueno por naturales, pesar de que el toro no humillaba. Algo más de media estocada hizo al astado caer sin puntilla. Saludos.

Rubén Pinar, que ya abrió la puerta grande de «La Chata» el pasado miércoles, salía dispuesto a repetir triunfo en su tierra. Ya apuntó maneras desde el principio con el capote, sobre todo en el quite por chicuelinas. Ya metido en faena, derrochó torería. Muy templado, sin dejar enganchar la muleta y por bajo como acostumbra. Se notaba el buen momento que está pasando. Entró a magat recibiendo con un estocada en todo lo alto. Oreja con fuerte petición de l segunda.

«Jabonero» fue el tercero de la tarde y primero para Garrido. Dispuesto se mostraba el diestro, comenzando de rodillas su faena con la muleta, pero fue de más a menos conforme el toro fue perdiendo gas y no llegó a transmitir emoción en ningún momento. Buena estocada, pero no sirvió para convencer al público que no pidió trofeos.

No tuvo suerte Andrés Palacios con el cuarto de la tarde, por nombre «Catador». Toreo muy clásico del albaceteño que se encontraba a gusto en el ruedo, templando y con unas tabdas de naurales del agrado del público. Fallo el estoque, teniendo que entrar a matar hasta en cuatro ocasiones.

Pinar, de azul pavo real y oro, quería salir por la puerta grande y con esa hambre de triunfo salió a por el segundo de su lote y quinto de la tarde. Buena técnica la de Pinar, por encima del de la Quinta en todo momento, obligándole a embestir y destacando en su toreo con la mano derecha. Supo entenderlo bien. No falló con la espada y le propició una estocada hasta la bola. Oreja para Pinar que le abría d nuevo la puerta grande en Albacete.

Pocas opciones para Garrido, a quien le tocó en suerte el peor lote de la tarde. Soso en la embestida «Almaviva» y justito de fuerzas. El diestro extremeño supo llevarlo bien con la muleta, pero faltó emoción en la faena. Falló con la espada.