Con todo a favor, arrancó la primera de la Feria de Otoño. Y todo, salió en contra por el nulo juego de los de Victoriano y Cortés, el mal acierto de Don Justo Polo al no devolver al cuarto de la tarde, y por el percance de Fortes sufrido en el quinto bis de la tarde. Aún así, Aguado remontó la tarde en el sexto, cortando una oreja de muchísimo peso.

Aguado, no tuvo suerte con el primero de la tarde y toro de su confirmación de alternativa, «Bolero» por su justeza de fuerzas. Con gusto y cadencia, meció el capote en el saludo por verónicas, dejando desde ese mismo momento su sello personal. Dos puyazos medidos, dieron paso al turno de quites protagonizado por el padrino, Talavante, y el sevillano. Tras el momento de la ceremonia, Pablo tomaba el protagonismo con «Bolero» El animal, tuvo mejores inicios que finales, pues en cada muletazo soltaba la cara, síntoma de defensa por su justeza de fuerzas. Aguado estructuró una faena con armonía en sus formas, pero sin continuidad al ligar cada muletazo tanto al natural o por la diestra. El toro, bajó la persiana rápidamente, y lo realizado no tuvo repercusión en el tendido. Estocada trasera y tendida.

Pablo, cerraba la tarde recuperando el orden de antigüedad, con un sexto de Victorinano con teclas que tocar. Siempre, éste anduvo con la cara alta, midiendo y con un punto de genio que dio emoción en cierto modo. En varas y banderillas, el toro comprometió en sus acometidas, creando ocasiones de peligro. En la muleta de Aguado, el último de la tarde soltó la cara en cada muletazo independientemente del pitón, poniendo en un serio compromiso al sevillano. Por momentos lo metió en el canasto por el pitón derecho, consiguiendo los mejores momentos de la tarde, metiendo al respetable en el bolsillo. Estocada tendida. Actuación seria y sin fisuras, con ciertos goterones de buen gusto, firmada con una estocada

El segundo de la tarde, primero del lote de Talavante, estuvo una salida fría, quizá confusa pudiendo entenderse como falta de fuerza, pero simplemente quedó en eso, en una salida fría. En el caballo, los puyazos fueron medidos…Este de Victoriano, ya estaba plenamente definido en el tercio de banderillas. Sin dudas, preámbulos y sin titubeos, Talavante comenzó la faena con el cartucho de pescao, para acto seguido torear al natural,  con ese punto de chulería tan necesario para poner la olla en ebullición. Este de Victoriano, no tuvo mala condición metiendo la cara y Alejandro con argumentos sostenibles, emocionó con el toreo fundamental al respetable, con naturales de trazo largo, y con los talones asentados en el suelo. La arrogancia del torero mirando al tendido, tal y cómo hiciera en San Isidro, enloqueció lo previamente enloquecido. Faena sin prólogo pero con un gran nudo, tuvo el desenlace de una estocada en todo lo alto, tras pinchar en el primer intento.

El cuarto de la tarde y segundo del lote de Talavante, tenia la condición negativa, de la ausencia de fuerza. Fue evidente en el saludo capotero, tercio de varas, y de banderillas. La petición de devolución, no fue atendida por Don Justo Polo, y Alejandro poco o nada pudo hacer con la pañosa en la mano. Aún así, el torero justificó su estancia delante de este invalido, pero sin pena ni gloria. El respetable explotó en cólera durante el último tercio, al ver la condición del animal. Dos Pinchazos y estocada tendida.

El tercero de la tarde, por la conformación de pitones, parecía más un toro de Samuel, que de Victoriano. Abanto de salida, y sin querer cuentas con el capote de Fortes, este iba y venía sin más. Tras el encuentro con el caballo, ídem. Fortes de nuevo, estructuró una faena de mano baja, medio pecho, y talones asentados en el suelo, aunque intermitente en intensidad, ya que el toro bajó rápidamente el cierre del kiosco. El malagueño, quizá por momentos lo vio, y por momentos no. Aún así, el animal tampoco permitió el lucimiento. Estocada baja.

El quinto, fue devuelto al corral por su justeza de fuerzas, y en su lugar salió un sobrero del Conde de Mayalde. El quinto bis, salió con escaso recorrido, y con poca gana de pelea en el caballo. Parecía dormido, o sin alma…En banderillas, más de lo mismo. Fortes con la muleta en la mano, quiso y no pudo. El animal, por su escasa movilidad, y movimientos sin transmisión, no dio opción al malagueño. Al ejecutar la suerte suprema, Fortes fue volteado feamente, resultando herido en la pierna.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Las Ventas, con casi lleno en los tendidos. Toros de Victoriano del Río y Cortés, faltos de casta en líneas generales. Un sobrero bis de Conde de Mayalde sin pena ni gloria.

Talavante. Ovación con saludos en ambos

Fortes. Silencio

Pablo Aguado. Ovación con saludos y oreja