Merecida puerta grande para De Justo, por la tarde en conjunto, y por dos estocadas de libro. Este, es el colofón final en la temporada en vigor, para un torero que estuvo durante un tiempo sumergido en el ostracismo, y tuvo que fraguar las temporadas 2106 y 2017 en Francia. Todo para Emilio empezó de nuevo en España, el 17 de febrero del presente año en la corrida homenaje al ilustre ganadero Victorino Martín, en la plaza madrileña de Vistalegre. A partir de ahí, el extremeño dio la cara y fue puntuando de manera notable en todas las plazas independientemente de su categoría (Valladolid, Azpeítia, Burgos, Pamplona, Nimes, Daimiel…) hasta llegar al día de hoy, cortando una oreja en cada uno de su lote, y con el peso de venir de un serio percance y el fallecimiento de su padre.

Por otro lado, el valenciano, hizo frente al peor lote, mostrando valor y firmeza. Marín, volvió en espíritu y alma, sacando de nuevo su mejor versión en el tercero. En el sexto, resultó herido en la cara tras un derrote seco.

El primero de la tarde, salió abanto, sin querer cuentas con el torero (Algo característico en este encaste), hasta que tomó el primer puyazo. A partir de ahí, si se enteró y De Justo le sopló un ceñido quite por chicuelinas, replicado por el mismo palo por Román, tras el segundo puyazo. En banderillas, éste de La Ventana, esperó, dando mal augurio de cara al último tercio. Emilio, tocó las teclas necesarias en el tercio de muerte, y metió en la franela al animal, consiguiendo los mejores momentos de la faena por el pitón derecho.  Las tandas, tuvieron profundidad, y ese toque de toreria tan características del extremeño, llegando con fuerza al tendido. Cerró la obra en el momento «justo» con doblones por bajo, para acto seguido recetar una estocada de libro en ejecución, colocación y efectividad.

El cuarto de la tarde, tampoco permitió el toreo vistoso con el capote, y tuvo un comportamiento incierto en los primeros tercios. Brindis emotivo al respetable y al cielo, bajo la expectación de tener ya una oreja en el esportón. La apuesta de Emilio con un toro de embestida descompuesta, fue firme en todo momento. «Velosico» entraba y salía de la muleta sin más, con un buen punto de mansedumbre, y con peligro no tan sordo por el pitón izquierdo. El extremeño, tuvo que poner una buena dosis de bragueta. Lo más destacado fue realizado con la diestra,  mientras tanto el respetable premiaba con palmas la disposición del torero. De Justo cerró con manoletinas y puso la rubrica con otra estocada de libro.

El segundo, del hierro del Puerto de San Lorenzo, tuvo buen son de salida, aunque las fuerzas no fueron su fuerte. En el caballo, hizo buena pelea, pero dentro del tercio de banderillas, manifestó estar al límite. El valenciano, en acto de compromiso, brindó al respetable, aunque…Román, quiso y no pudo; tiró del animal por ambos pitones, y calibró bien las alturas y distancias, pero «Curioso» se quedaba en el segundo muletazo. El animal lo volteó cuando toreaba al natural aunque sin aparentes consecuencias. De nuevo Román, puso el valor y la disposición al servicio del respetable de Las Ventas, ante un toro con peligro. Estocada haciendo guardia y golpe de descabello.

El quinto, con 678 kg, no tuvo intención de desplazarse ni emplearse en los primeros tercios. Román, lo intentó sin cesar con la pañosa por ambos pitones, pero todo fue eso, un intento. Lo quiso enjaretar por ambos pitones, pero el del hierro titular, iba y venía sin más. El valenciano, firme y convencido, no pudo hacer guiso con el zambombo. Dos pinchazos, estocada, y varios golpes de descabello.

El tercero de La Ventana, salió pareciendo que no tenía alma, y así fue su comportamiento en los primeros tercios; varas, y banderillas. El alma, en esta ocasión la puso Marín, (más vale tarde que nunca) El animal, mostró sus virtudes en el último tercio, y le dio por embestir. Ginés lo cuajó con limpieza por ambos pitones, dándole oxigeno entre tanda y tanda. El toro, viniéndose a más, permitió ver la mejor versión del torero jerezano. Encajado, sin dudas y muy de verdad. Lo mejor llegó en el último tramo de la faena toreando al natural, rematando los mismos en la cadera. En ese punto de la faena, el respetable entró de pleno en la faena. Media estocada y golpe de descabello.

El sexto y último, ídem en los primeros tercios. Parado en el capote de Marín y sin querer demasiadas cuentas en el caballo. Tras un tercio de banderillas de máxima exposición de Manolo Izquierdo y Jesús Diez Fini, saludaron tras parear tras la petición del respetable. Ginés de buena intención, sacó al toro al centro del ruedo, y en un derrote seco con el pitón le dio un pintazo en la cara. Mató Emilio de Justo en calidad de director de lidia.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Las Ventas con una entrada de 3/4 Toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto, con un punto de mansedumbre en líneas generales. El mejor el tercero yendo a más en la muleta. El más informal, y peor para la muleta, el quinto.

Emilio de Justo. Oreja en ambos

Román. Palmas en ambos

Ginés Marín. Vuelta al ruedo tras petición. Herido en el sexto