Corrida con matices, unos mejores, y otros sin opciones. Pero al margen del resultado artístico y numérico, el respetable tenía ganas de ver variedad en la cartelería con los del chispeante, y hoy la vio con los grises de Adolfo Martín. El resultado es elocuente; una plaza llena, y esa es la mayor respuesta ante un público cansado de la monotonía en la confección los carteles y ferias.

Talavante, en una clara declaración de intenciones, recibió al primero de la tarde a porta gayola. A partir de ahí, frenazos en los capotes, y varias ocasiones evidentes del peligro en los primeros tercios, varas y banderillas. Tras el encuentro con el penco, Trujillo salió arrollado feamente por el de Adolfo, pero sin aparentes consecuencias. Alejandro lo intentó, y enseñó las malas ideas del cárdeno. «Chaparrito» embistió metiéndose por dentro y sabiendo donde estaba el cuerpo del torero. Pinchazo y media estocada.

El cuarto de la tarde, poco se dejó torear con el capote. En varas y en banderillas, sobre todo en el capote de Luján, este de Adolfo ya mostró su condición. Cara alta y avisando. Quizá, dictando sentencia antes de tiempo. Talavante lo probó e intentó, pero sin lucimiento artístico ni abrigo en los tendidos. En este segundo toro, Alejandro mostró más apatía. Tras varios pinchazos y golpes de descabello, el público terminó de cabrearse solemnemente.

Lorenzo, no solamente manejó el capote de manera airosa en el saludo capotero, sino, le recetó una buena sinfonía de verónicas desatando los primeros olés en los tendidos. Tras el comedido encuentro con el caballo, este de Adolfo mostró durante la brega en banderillas, buen son sobre todo por el derecho. Aguilar y Zayas, saludaron tras parear tras la petición del respetable. Tras el brindis al respetable, el toledano cogió la pañosa con la diestra, y con toques suaves aunque al principio un tanto dubitativo, lo consiguió meter en el canasto. Los pasajes más intensos vinieron por el izquierdo. Álvaro le bajó la mano firmando dos buenas series, pero la faena no terminó de redondearse. Estocada y varios golpes de descabello.

El quinto, tras el encuentro con el caballo y por signos de debilidad, vio el pañuelo verde. El sobrero de Conde de Mayalde, un toro grande y basto en hechuras, empujó con fuerza en el peto. Embestidas brutas en la brega durante el tercio de banderillas, y al mismo tiempo que raudas, eran sinónimo de emoción de cara al último tercio. Aunque la emoción, no siempre va ligada al lucimiento. Lorenzo lo intentó por ambos pitones, ante la división de opiniones en el tendido. El toro, ni permitió el lucimiento del toledano, ni trasmitió emoción al tendido. El mal uso con los aceros, desató el encrespamiento en los tendidos.

Luis David, sacó al tercer Adolfo casi al centro del ruedo lanceando por verónicas. «Malagueño» marcó buen son en el recibo capotero. En el caballo, el castigo fue medido, y este cárdeno, mostró templanza durante la brega en el tercio de banderillas. El mexicano brindo al respetable convencido de las opciones del toro, y en todo momento, estuvo colocado e intentando ofrecer el pecho. Con la diestra, siempre buscó el pitón contrario del toro con toques suaves. Cuando el mediano de los Adame cogió la muleta con la zurda, el animal bajó la persiana y…Estocada

Luis David, salió con el pie pisado en el acelerador para recibir por verónicas al sexto y último. El mexicano, puso voluntad hasta para querer lucir al cárdeno en el caballo. El toro, apuntó ciertas cosas buenas, aunque…Luis David lo intentó sin éxito, quizá también por la falta de acople. El gris, rápido fue acortando el recorrido…El mal uso con la espada y el descabello, encrespó al respetable.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Las Ventas. Lleno. Toros de Adolfo Martín de juego desigual,

Alejandro Talavante. Silencio y pitos

Álvaro Lorenzo. Silencio en ambos

Luis David. Silencio y pitos