Para muchos el mejor rejoneador de la historia, un torero a caballo que marcará una época, Diego Ventura, recogió este martes, 23 de octubre, el Premio “Juan Belmonte” en la Real Venta de Antequera de Sevilla a 24 horas de meterse en un avión junto a su cuadra de caballos y realizar una intensa campaña americana seis años después. Pero antes de todo eso quiso hablar con La Tierra del Toro para hacer balance de su temporada 2018 y los retos para el próximo 2019.

– Suponemos que es un privilegio el recoger un Premio con el nombre de Juan Belmonte.

– Sí, la verdad es que es un privilegio conseguir un premio como éste que lleva el nombre de un torero de época que es precisamente lo que yo quiero, ser un torero de época a caballo.

– Tu temporada ha estado plagada de éxitos y tardes históricas, ¿Cuál es el balance que haces de este 2018?

– La verdad que estoy muy feliz porque la temporada ha sido increíble. Desde que comencé en Illescas saliendo a hombros con 3 orejas, luego en Arles corté 4 y un rabo. Después vinieron los inconvenientes de Sevilla y el encerrarme con seis toros en Espartinas, el llenar la plaza yo sólo, el cortar 8 orejas y un rabo, todo un acontecimiento pero claro, luego llega Madrid, y cortar ese rabo fue ya el colofón, y a partir de ahí ha sido una temporada que disfruté mucho porque con ese rabo de Madrid se te van todos esos nervios, la gran responsabilidad de la temporada y comienzas a disfrutar como nunca he disfrutado y sale el mejor Ventura, porque cuando estás suelto, no tienes esa preocupación del fracaso o esa presión de tener que triunfar sí o sí, las cosas cambian.

He disfrutado mucho la temporada, la competencia con los compañeros, las corridas de toros que me he enfrentado, la variedad de encastes … Ha sido una temporada muy bonita y muy emocionante.

– Y con todo esto que me has contado decides encerrarte con seis toros en Madrid. ¿Por qué lo haces, y cómo se afronta este reto con importantes citas durante la temporada?

Lo hice por todo y por nada, o sea, por mucho, porque le debo mucho al rejoneo y por poner al rejoneo en el sitio que se merece. Creía que era una corrida que le iba a dar mucha categoría y respeto al rejoneo y creo que como figura y cabeza de cartel pues tenía que dar la cara y hacer el esfuerzo porque no siempre voy a tener esta edad, esta cuadra y este momento.

Creí que era el momento de hacer un esfuerzo que a priori cuando digo que hay que hacer esta corrida los apoderados pensaron que después de lo que yo había conseguido y la temporada que estaba haciendo me preguntaron que cómo iba a hacer este esfuerzo tan grande y qué necesidad tenía de hacerlo, y yo les contesté que era por el aficionado, no por otra cosa, porque creo que los aficionados al rejoneo, al toreo incluso, lo querían y hacía falta un revulsivo para la fiesta, y creo que el encerrarme con seis toros en Madrid, fuera de abono, en la Feria de Otoño, era algo que me propuse si yo era capaz de superar todo eso.

Luego, como bien dices, toda una temporada de feria en feria pero la cabeza puesta en Madrid, cada entrenamiento pensando en Madrid y ha sido un esfuerzo muy grande, muy bonito y que el día que me retire será una anécdota muy bonita para contarle a mis amigos y a mi familia.

– La tarde fue complicada, hasta el quinto toro no explota la tarde. ¿Fue mayor el esfuerzo físico o el mental?

– De las dos maneras. Son tardes de una gran responsabilidad, en las que no puedes fallar. Son tardes que son de sí o sí, igual que hay tardes que te encumbran, tardes como la de la confirmación como torero, en esas no se puede fallar.

Lo primero el ver la plaza llena ya te da una gran moral, te vienes arriba. Recuerdo que el primer toro realicé una faena muy bonita, el público pide la oreja y el presidente no la da, y a partir de ahí el segundo toro muy complicado de Miura, muy difícil estar delante de él. Un tercer toro de Guiomar que le hago una faena muy bonita pero que lo pincho y pierdo alguna oreja. El cuarto toro muy rajado y la tarde se pone muy cuesta arriba, y es difícil el aguantar, no venirte abajo, sabía y creía mucho en mí y en mi cuadra y sabía que con dos toros podía arreglarlo, y era una cosa que yo días y semanas antes había entrenado mucho, que con dos toros se podía solucionar la tarde y creo que así fue.

Salió ese quinto toro de Miura y lo cuajé, no a gusto porque es un toro con complicaciones y no se está a gusto pero si es verdad que lo cuajé bien y el último toro fue una de esas faenas con las que uno sueña.

– ¿Y ahora América?

– Sí, mañana me voy para México, y bueno en estos 20 años de alternativa pues creo que era una cita muy importante para mí el volver a México tras seis años sin ir, pues me hacía mucha ilusión, y la verdad que muy contento, son 20 las corridas que tenemos hechas y esperemos que sea una temporada como la europea, llena de éxitos, y que sirva para darle ese empujoncito que hace falta en América para el rejoneo, y en definitiva que sea bueno para la fiesta.

– ¿Qué retos tiene Diego Ventura para 2019?

– Yo creo que el seguir haciendo el bien para el aficionado y para el rejoneo que es lo que a mí me preocupa. El día que yo me vaya que la gente diga pues gracias a Diego Ventura el rejoneo siguió para adelante.

Voy a seguir con mi lucha de abrir los encastes, voy a seguir con mi lucha de mayor competitividad con los compañeros, corridas con atractivo para el público. Mataré corridas de encastes duros, intentaré dar todo lo que pueda para que el rejoneo siga subiendo, y a partir de ahí que el público pueda disfrutar de nosotros y que yo pueda madurar más como torero.

– ¿Y Sevilla?

– Bueno es de las cosas que más ilusión me hace. No está de mi mano volver a Sevilla, será la empresa la que tiene que decidirlo, pero por mi parte ya sabéis, torear en Sevilla siempre es un privilegio. Nunca he puesto ningún problema a Sevilla, solo que como figura tengo que llevar la ganadería que más me guste en cada momento, como cualquier figura en cualquier época y creo que en este momento hay una serie de ganaderías que a mí me ilusionan mucho traer a Sevilla y si la empresa está de acuerdo pues encantado de estar en la Maestranza.

– Sí hace 20 años alguien te dice que ibas a estar dónde estás ¿Qué le dirías?

– Le diría que es mentira, porque curiosamente cuando salgo por primera vez por la Puerta del Príncipe de Sevilla en septiembre de 2003, días antes de esa tarde le dije a mis padres que si las cosas no salían en esa tarde me retiraba porque no podía mantener ni a la cuadra ni a mi familia, ni seguir con tantas deudas y sabía que esto se tenía que acabar y tenía que dedicarme a otra cosa, y si me lo dicen aquél día que todo lo que me ha ocurrido diría ¿Tú estás loco no? Es algo que Dios me ha puesto en el camino y doy gracias todos los días.

– 20 años, pero… ¿Cuántos más le quedan a Diego Ventura?

– No me gustaría estar muchos más. La verdad que soy de los toreros que trabajo mucho el día a día, me machaco y esfuerzo mucho para estar a ese nivel, y montar todos los días 8-9 horas cada día tengo menos ganas y tengo muy claro que el día que no sea capaz de hacer ese esfuerzo diario y el esfuerzo de torear cada tarde y decir aquí estoy yo me iré.

Vendrán chavales jóvenes, es ley de vida, y les daré paso, paso que a mí en su día no me dieron, y entonces el día que no sea capaz de competir con todos y ganar la batalla a todos, me iré, y creo que para eso a lo mejor en 5, 6, 7 años será el momento.