En el día de Todos los Santos, feriado eclesiástico nacional, se realiza desde hace dos años un festival taurino a beneficio de la construcción de la Catedral de Chota. Exitosa ha sido esta tercera edición en la que el español Sánchez Vara y el novillero peruano Nicolás Vásquez salieron en volandas tras cortar dos orejas a sus respectivos astados. Alternaron 3 novilleros peruanos tres, porque los hay, ciego el que no quiere ver. Destacó la raza de Vásquez y el buen concepto de Calderón, Cabello dejó detalles. También alternaron 4 matadores de toros y por resumir nos deja la solidez de Sánchez Vara, el buen toreo de zurda de David Galán, la entrega de Moreno Muñoz y la voluntad de Vela. Destacaron los astados de Paiján así como de Santa Rosa de Lima. Destacar también la generosidad de toreros, ganaderos y subalternos que comparecen cada año gratuitamente.

TORO A TORO

Samuel Calderón abrió plaza con un albino de Paijan al que lanceó a gusto a los medios. El novillo tuvo nobleza y clase aunque poca fuerza. Señalado en varas ya en muleta lo administró y aprovecha toreando con gusto pero sobretodo con cabeza clara, imprimendo temple suavidad en los toques y conduciéndolo con despaciosidad, dándole sus tiempos, echando los vuelos adelante luciendo al novillo en su galope viniendo colocdo y cuando debía esperando con muleta atrás. Todo emborronado por engolosinarse y pasarse de faena. Pinchó. Ovación y Saludos. Vuelta al novillo

El segundo de Moyococha para Carlos Cabello. Fue manso y rajado que arrollaba por huir. No se dejaba picar porque huía al ver la vara y en banderillas casi prende al subalterno ‘Caballo’ de no ser por el valiente quite del colombiano Moreno Muñoz al que luego encunó y prendió en el cuello, fue un fuerte golpe. En muleta Cabello trasteo con gusto y temple en tablas y también lo arrolló. Hizo guardia la espada.

El tercero fue de El Olivar para Nicolás Vásquez. Se desplaza y trasmitió. Lancea buenos del novillero que en muleta hizo larga faena, basada en mano derecha, por el izquierdo se vencía. Torero de raza se hincó en los medios y se lo trajo de largo, le dio distancias, lo lucio y se entretuvo echando a delante la muleta despatarrado y bajando la mano. Espada perpendicular y atrás fulminante. Dos orejas con fuerza y vuelta al toro.

El cuarto fue de Santa Rosa de Lima lanceo suave a los medios Sánchez Vara y quito por navarras. Pone las banderillas se deja ver se luce y clava por adentros el tercero al violín. Tuvo son en la muleta y no lo atacó, lo condujo con suavidad con pausas y temple a más de gusto por ambas manos. Espadazo y dos orejas.

El quinto del mismo hierro para David Galán. Lancea suave a pies juntos tras dos largas de rodillas. Vistió de Chalan como alguna vez su padre vistió aquella ultima tarde en Acho. Un guiño al Perú. Faena maciza se tiempos pero sobre todo de suavidad en los toques y vuelos. Cuajó series de naturales profundos y suaves con gusto. Circulares continuos y despachó con el poncho. espada caida. Oreja.

El sexto es para el colombiano Moreno Muñoz con uno de Salagual. Lancea con encaje y armonía, sueltas porque se va suelto luego brega. Probón, reservón, mirón, recorta, se revuelve, mira por arriba a quien tiene delante, dificil en banderillas hizo hilo. Difícil papeleta. Manso con peligro. Le busco las vueltas, tanteó por derecha, se le iba al cuerpo, por la zurda con la ayuda, de uno en uno lució sus maneras, tocando afuera con los vuelos. El toro nunca se entregó pero él si con la espada arriba pero caló. Ya era lo de menos ante la voluntad a pesar del olor a hule y guasa que traía el Salagual. Ovación y saludos.

En el séptimo y último salió a picar Sánchez Vara. Pero era el turno del peruano Sebastian Vela con uno dé Paijan. El toro mete la cara, va colocado, galopa y repite de bravo. El diestro no se acopla, le topa el engaño, no se centra, le protesta muletazos cuando lo lleva a media altura. Entera y descabello.