El inicio de la Temporada Grande en México, tuvo dos, o quizá tres nombres propios, ante un público desatado en locura colectiva; Ventura, «Fantasma» y Enrique Fraga. O siendo lo mismo, un rejoneador, un gran toro, y el ganadero.

El de la Puebla del Río, tras una faena variada y rotunda poniendo en el último tramo de la misma y toreando con la muleta, indultó al quinto de la tarde, «Fantasma» de nombre, herrado con número 82, de 487 kilos, nacido en julio de 2014. Un toro de pelo jabonero  sensacional para el toreo a caballo, por su fijeza y codicia, sumado al galope constante durante toda su lidia.

Ventura, Lo paró con la garrocha, y sobre los lomos de «Sueño» llegó la conexión total con el respetable, cuando le cambió los terrenos al animal cosido a la grupa y al hilo de las tablas. Las piruetas con «Gitano» y un a dos manos con Dólar sin cabezada, que desató la locura colectiva y la petición de indulto. Diego, puso pies en tierra, y con la muleta en mano, remató la obra confeccionada a caballo y todo bajo una buena dosis de buen gusto. Paseó los máximos trofeos simbólicos ante el clamor unánime del respetable.

Este sin duda alguna, es un logro más en un rejoneador que parece no tener techo, y se está convirtiendo en uno de los revulsivos y esperados en todas las grandes ferias.