EL AJE…

Esta será mi primera reflexión para este espacio que comparto con todos vosotros en nuestro portal de La Tierra del Toro.

Hoy os quiero hablar de lo que se puede llamar EL AJE, y muchos se preguntaran que estoy diciendo ¿verdad?

¿Qué es EL AJE?, muy fácil, o así lo entiendo yo. Es esa gracia natural que tienen algunas personas y que se convierte en algo especial cuando eres un profesional en cualquier ámbito de la vida, lógicamente en este sitio en el que estamos hablamos de toreros.

La importancia de decir algo más en el ruedo y en la vida fuera de él, algo innato, algo improvisado, algo que sorprenda y nos pegue ese pellizco en el estómago sin esperarlo y que no se te olvide en toda la vida, o simplemente que nos trasmita incluso sin estar delante del toro, que llene el escenario cuando esta su presencia en la plaza, y que haga que alguien que va a la plaza por primera vez, incluso se le ponga los bellos de punta y se emocione.

No ha habido muchos toreros de este tipo, y menos que destaquen o lleguen a ser figuras dado la poca regularidad que suelen tener en sus actuaciones.

La verdad que hecho mucho en falta que haya mas toreros con cierto AJE , o como decía el Maestro Rafael de Paula (que le hayan caído algunas de esas bolitas que caen del cielo), así denominaba el Maestro EL ARTE, o EL AJE natural.

Me da mucha pena la verdad, cuando recuerdo mis tiempos y cómo se ha ido perdiendo el personaje del apoderado romántico, los cuales muchos de ellos eran profesionales retirados, banderilleros o novilleros pero con un punto importante de romanticismo y que los empresarios de antes le hacían tanto caso; esto era muy importante.

Por qué…Muy fácil, todos y cada uno de ellos, o al menos la mayoría sabían lo que veían, y veían mas allá que otros que no se dan cuenta de la virtudes aún escondidas pero que se intuían de algunos chavales, esas cosas que cuando empiezan y aún no tienen esa técnica adquirida delante del animal no todo el mundo sabe ver, y al no verla no apostar por ellos, así se han perdido muchos chavales que quien sabe, lo mismo hubieran  llegado a figuras o ,al menos a matadores de toros, o como mínimo a tener tardes, momentos o faenas que se quedan en el recuerdo.

Ahora noto en estos tiempos que prevalecen otras virtudes que con la base del valor se convierten en actuaciones frías en muchos casos, o faltas de la tan importante emoción, con mucho mérito por supuesto, pero con falta de ese AJE que te da el ser distinto, en tener personalidad, identidad propia y que se note a un kilometro, hecho de menos esas faenas cortas, esos 20 muletazos que sobran para reventar una plaza de toros cuando allí hay algo diferente, o alguien especial, UN ARTISTA.

Que vaya por delante que le doy toda la importancia del mundo a esos toreros que no tiene ese AJE ,pero si esa capacidad con los toros que es tan difícil, esa regularidad, esos toreros que entienden a la mayoría de los toros y que seguramente sean un aval para los empresarios y para cierto tipo de públicos debido a la regularidad en sus triunfos y que otro tipo de Toreros no tienen.

Para mí el toreo es, o debería de ser la imperfección perfecta, o al menos así lo veo yo, o eso me gustaría. Creo que la imperfección tiene el poder de sorprenderte en el momento menos esperado, y precisamente eso voy a buscar personalmente a la plaza. El andar, el pellizco, el ver a un torero por un segundo a merced del toro y en el segundo siguiente parar el tiempo. Sin duda. busco y buscare ese AJE siempre porque es lo que se me queda en la retina y me hace seguir disfrutando con el paso del tiempo.

En fin, no quiero alargarme demasiado, así que hasta aquí hemos llegado hoy…

PD: Esta reflexión va dedicada a todos esos románticos que tanto hecho en falta sobre todo en las figuras del apoderado y el empresario y que han sido los causantes de dar al toreo esos  grandes ARTISTAS.