¡Justicia! pero sin exclamación, era la palabra clave que portaba la pancarta reivindicativa que acompañó al torero Miguel de Pablo y su apoderado Jesús Pérez «El Madrileño» en la puerta grande de la plaza de toros de Valdemorillo, los tres días de feria. 

¡Justicia! efectivamente por ser el triunfador de la feria de San Blas 2018, en dicha población. ¡Justicia! Por quedarse fuera en este 2019, en una feria donde pudo entrar perfectamente en cualquiera de las dos corridas de toros. ¡Justicia! Lo ganado en el ruedo, tiene y debe de tener su recompensa, y más en una feria que año tras año, premia de esa manera al triunfador del año anterior, siendo esa, su primordial seña de identidad. ¿Injusta y lamentable la situación? Evidentemente, injusta y lamentable, pero muy digna la imagen de un torero sin hueco en una feria, regida por unos cánones durante muchísimos años.

De Pablo, junto con su apoderado «El Madrileño» con total educación, estuvieron los tres días de feria (4, 9 y 10 de febrero) una hora antes del comienzo del festejo hasta el comienzo del mismo, en la puerta grande de la plaza de toros de Valdemorillo, portando una pancarta reivindicando unos derechos justos y propios; y precisamente Jesús, de injusticias por desgracia, conoce unas cuantas en su propia piel, y lógicamente en primera persona. De ahí, estar con su torero las tres tardes, salvaguardando sus derechos.

Desgraciadamente, el mundo del toro en ciertas ocasiones es injusto, y perdonen la expresión, pero en reiteradas ocasiones parece un burdel de carretera. Todo vale, y se vapulean en los despachos los derechos de todo aquel con un sueño por cumplir, y con horas incontables de entrenamiento, cuando por otro lado y sin ánimo de comparar, muchos despachos, bailan al compás de muchos toreros con tardes de más y con presencia injustificada en muchas ferias. En ocasiones depende con quién, unos son maltratados y otros vanagloriados.

Miguel, un torero modesto por su posición, pero con buen concepto y gusto interpretando el toreo, tiene contadas con los dedos de una mano sus actuaciones en la temporada 2018, (Y le sobran tres dedos) y para más inri, dejando buen sabor de boca, por los lambretazos dejados. ¿Hasta cuando esta situación? La pancarta también lo deja claro. Una confirmación de alternativa en Madrid.