El torero madrileño de Velilla de San Antonio, Julián López “El Juli” rechaza entrar en el bombo, y de esta manera se queda fuera de la Feria de San Isidro 2019.

“El Juli”, siendo uno de los principales pilares de cualquier feria de gran calibre, (Eso no lo discute nadie) dice ‘No’ al bombo, y de esta manera se queda fuera de San Isidro, al no querer entrar en la fórmula del sorteo puro y duro. El lugar de corfort del torero, le hace de no salirse de sota, caballo y rey, o siendo lo mismo, día, ganadería y compañeros de cartel. Imposición pura y dura, aunque de cuando en cuando, no estaría de más, y de manera puntual, dejarse de imposiciones y poner más arrestos al asunto.

Nadie, y menos un servidor, puede cuestionar la valía de Julián, y mucho menos aún en las ferias de gran tonelaje. No dudo su capacidad resolutiva para enjaretar una faena, cuando nadie ve nada y el toro parece imposible. “El Juli, va más allá, y saca agua de un pozo seco, pero…Tanto acomodamiento, asfixia y mata la fiesta. O quizá, tanta monotonía año tras año al ver la luz los carteles de las grandes ferias, hace que el aficionado pierda interés, al ver una variedad en la confección de la misma.

“El Juli”, siempre tuvo más detractores que partidarios en Las Ventas, y en 2018, pareció entrar de pleno en el corazón del respetable, con un toro de Alcurrucén, “Licenciado” Quizá, este gesto de rechazo al compromiso, le pase factura en la plaza más importante del mundo. Madrid, quiere ver torear, y es consciente, de cuando un torero acepta o no, el compromiso en una tarde o en la feria. Madrid, ante todo, premia la disposición. Luego valorará lo sucedido en el ruedo, pero premia el gesto.

“El Juli” con el toro “Licenciado” de Alcurrucén en la imagen de arriba. El día que sin salir por la puerta grande por el fallo con los aceros, conquistó de pleno Madrid. (24 de mayo de 2018)