¡Por fin! el nombre que todos queríamos oír o leer, el hombre, el torero más taquillero de la actualidad y quizá con más valor, y la jugada maestra del productor Simón Casas. El peruano Andrés Roca Rey entra en el bombo.

Roca, acepta entrar en el bombo, y así de esta manera sortear cualquier ganadería, y compartir cartel con cualquier compañero. Aunque no nos engañemos, el atractivo real, y más al estar en la zona de confort, es que su nombre caiga en la bola de Adolfo Martín. La ganadería que todos miran con ciertas reticencias.

Criticado o venerado el dicho sorteo y la idea de Casas, nunca se habló tanto de toros en febrero, y quizá eso sea lo más positivo. La idea no es tan descabellada. Es más, diría y afirmaría, que es el atractivo del año, aunque falte alguna ganadería con más picante, y sobre alguna muy del gusto de las figuras que tanto imponen en las ferias. ¿No?

Con la inclusión del peruano, por porcentajes o probabilidades de caer en las ganaderías más comerciales o en caer en la zona roja, ya tenemos motivos suficientes para hablar.