Se celebró el centenario de la plaza de toros de Pegalajar, en la provincia de Jaén, con un festival en el que David Fandila ‘El Fandi’, Cayetano Rivera, Alberto López Simón, Adrián de Torres y el novillero sin caballos Fernández Ríos.

En una agradable mañana, con una temperatura primaveral, y algo de viento en ciertos momentos, se cortaron 10 orejas y 4 rabos a novillos de Juan Pedro Domecq.

David Fandila ‘El Fandi’ recibió al primero de la mañana con larga cambiada de rodillas. Un novillo grande, bonito, brocho y acapachado, muy rápido de salida. El granadino quitó con chicuelinas y gaoneras antes de levantar al público de sus asientos con cuatro pares de banderillas. También de rodillas inició la faena con la muleta ante un Juan Pedro que duró tan solo una tanda, quizás por un mal pinchazo en el caballo. En circular y largo lo llevó el matador en la segunda tanda por el derecho. Se quedó sin motor este primero demasiado pronto y David tuvo que medir mucho los tiempos y espacios. Sacó a relucir la mansedumbre y comenzó el peligro, con miradas al torero y quedándose bajo los trastos. Se arrimó el de Granada en los medios y exprimió a su rival, en una faena que se apagó pronto pese al interés del diestro. Se levantó el respetable tras los molinetes de rodillas y el desplante en el que el torero granadino puso su cabeza entre los pitones brochos del primer novillo de la mañana, al que mató con una estocada en el sitio.

Con verónicas paró Cayetano Rivera al segundo, al que Joselito Rus lidió de forma magistral. Con doblones se lo fue sacando a los medios en el inicio de muleta, y perdía las manos el novillo. Con toques muy suaves y pases lentos llevaba al de Juan Pedro el sevillano. Tandas muy variadas sobre el platillo, con afarolados, pases del desprecio, y de pecho muy ajustados. Era muy pronto por el izquierdo este novillo, hasta que la gallina cantó y el burel se paró. Terminó la faena con unos molinetes al paso, y descabelló cuatro veces tras una estocada contraria y suelta.

Con verónicas ajustadas recibió López Simón al tercero, con pases muy toreros. Con la muleta, el de Madrid lo sacó al centro dándole derechazos y pases del desprecio. Ya en los medios, el novillo mostraba sus condiciones de clase y nobleza, pero también la falta de fuerza. Por el pitón derecho se volvía muy rápido el astado, lo que hizo que Alberto lo llevara más largo. Naturales muy largos en la siguiente tanda cuando el novillo comenzaba a mirar demasiado al de Barajas, que se ajustó, se lo pasó por la espalda. Cómo se arrimó Alberto López Simón, clavó las botas al albero, se lo sacó por la espalda, ofreciéndole el pecho, jugándose los muslos, toreando a placer, gustándose, y además mató de un estoconazo en el sitio.

Adrián de Torres paró al cuarto con verónicas al paso, y comenzó la faena de muleta en los medios. Se arrancaba muy bien y desde lejos el novillo, al que el jiennense llevaba largo. Perdía las manos de forma repetida debido a un problema en la izquierda, y de Torres lo llevaba largo y pausado, jugando con los terrenos y los tiempos. Muy noble y con clase este cuarto, que embestía humillando, y de no ser por ese problema en la mano hubiera sido el mejor novillo del festival. Se arrimó en los últimos compases y se llevó dos sustos sin mayores consecuencias que el perder la muleta. Con un desplante poco taurino y manoletinas cogió la espada y mató con una estocada caída y muy baja.

Dos afarolados de rodillas, verónicas y una media muy elegante fue con lo que Fernández Ríos recibió al quinto y último. Quitó por tafalleras y brindó a sus cuatro compañeros de cartel. En los medios y de rodillas comenzó la faena de muleta ante el eral. Se volcó Pegalajar con su novillero, y él no quería defraudar. Muy nervioso delante de su oponente, propio de la inexperiencia que atesoraba el joven, se vació, toreando variado. El quinto era un eral bravo, que miraba mucho, al que había que llevar pegado en la muleta, y así lo hizo este novillero sin caballos. El astado iba a todo lo que Ríos hiciera, moviéndose con clase y mucha repetición, colándose varias veces por dentro. Se paró la música y el novillero dio una tanda pausada mientras desde el tendido se escuchaba un fandango. Una muy buena faena del novillero de Pegalajar ante su público ante un eral que se portó muy bien. Mató de una estocada caída.

Festival por el Centenario de la inauguración de la plaza de toros de Pegalajar (Jaén). Más de tres cuatros de aforo.
Novillos de Juan Pedro Domecq, para
David Fandila ‘El Fandi’, dos orejas y rabo.
Cayetano Rivera, dos orejas.
Alberto López Simón, dos orejas y rabo.
Adrián de Torres, dos orejas y rabo.
Fernández Ríos, dos orejas y rabo.

Francisco Urbano / @franurvargas