Los novillos de El Parralejo fueron los elegidos para la segunda de las novilladas que componen el serial fallero, con algún destacable ejemplar. Causó sensación el valenciano Borja Collado, que estuvo muy bien en el único novillo con el que tuvo opciones.

Muy dispuesto salió con el capote el mexicano Diego San Román, y rivalizó en quites con Miguelito. Explosivo fue la primera serie de rodillas en el tercio. Lo probó con la izquierda, dando algún natural profundo. Había que llevarlo muy tapado, pues el colorado de El Parralejo embestía con raza y se venía por dentro. Tanto es así, que en uno de esos muletazos el novillo lanzó un pitonazo que acabo calando en el gemelo del mexicano. Continuó sin apenas mirarse por el pitón derecho, y no hubo más historia. Se atascó con los aceros, y pasó silenciado a una enfermería, de la que no pudo salir para estoquear a su segundo.

Muy suelto salió el segundo de la tarde. Destacó un precioso quite capote a la espalda de Borja Collado, al que hizo la réplica Miguelito. Le faltó entrega también en la muleta, por lo que poco pudo hacer el joven valenciano. Mató a la segunda, tras ser sorprendido en su primer intento. Vuelta al ruedo tras petición de oreja por parte de sus partidarios, que con buen criterio, no acató el presidente. Se corrió turno, y arrancó de rodillas la primera serie de muleta Miguelito. Se fue a los medios para torear con ambas manos, pero faltó conexión con un mermado novillo que había dado tres volteretas. Despropósito con la espada y silencio tras aviso. A por todas salió Miguelito con el novillo que mató tras la cogida de San Román. Se fue a portagayola y le recetó varias largas cambiadas de rodillas. Estuvo algo más templado en su tercer novillo, pero le falló la colocación. Mató a la segunda intentona, y escuchó palmas.

Con dos largas cambiadas recibió Borja Collado al primero de su lote, para después sacarlo a los medios para torearlo a la verónica con mucho gusto y manos bajas. Se desmonteró José Arévalo tras dos grandes pares. Esperanzador comienzo de faena en los medios, que se truncó al partirse la mano el castaño de El Parralejo. En una declaración de intenciones se fue a la puerta de toriles Borja Collado. Genuflexo y por abajo, comenzó con la muleta. Toreó firme y poderoso con la mano derecha, dominando las embestidas de un novillo con raza. Muy asentada fue una serie de naturales de gran belleza. Ceñidas manoletinas para rematar la faena. Estocada recibiendo tirándose con todo a por el triunfo. Y un milagro tras una espeluznante cogida. Oreja para Borja Collado. Un novillero diferente y que apetece volver a ver. ¡Valencia tiene torero!

Plaza de toros de Valencia. Novillos de El Parralejo:
– Diego San Román: silencio tras aviso de el único que mató.
– Miguelito: vuelta al ruedo, silencio tras aviso y palmas.
– Borja Collado: palmas y oreja.