Una de las apuestas más madrugadoras de la temporada, es la de Emilio de Justo con los toros de Victorino Martín.

El torero extremeno, lidiará un encierro en solitario de la A coronada en Dax el día 7 de septiembre. De Justo, apuesta en Francia con una ganadería muy del gusto del aficionado, y con las que los triunfos cobran mayor importancia. Victorino Martín, siempre es un aliciente para el aficionado y para cualquier feria. A parte de ser una garantía para el espectáculo, cuando se demanda un toro encastado. (Independientemente del resultado, la apuesta está ahí).

Sin duda alguna, esta puede ser una temporada clave para Emilio, por sus compromisos, jugando en las grandes ferias con la variedad de encastes. Esto nutre al torero de un plus de valía y crédito, cuando por sistema estamos viendo en todas las grandes ferias la monotonía de sota, caballo y rey, con las llamadas figuras del toreo.

Un soplo de aire fresco, o extremeño, se avecina en forma de toreo clásico, pero al mismo tiempo, el toreo de distinción ante tanta mediocridad.