Festejo del Domingo de Resurrección en Madrid en tarde fría, desapacible y en la que el juego de las reses de Toros de El Torero no acompañó.

David Galván lidió en primer lugar un astado de poca fuerza con el que estuvo firme ante las dificultades destacando una tanda por el derecho. Pinchó en dos ocasiones antes de una entera. El cuarto dobló en repetidas ocasiones las manos y se le pidió el cambio con insistencia, no concedido por presidencia. La faena estuvo marcada por la debilidad del animal. Sí pudo lucirse en el quite al sexto por chicuelinas.

Juan Ortega volvía tras la oreja cortada el 15 de agosto. Su carta de presentación fue un quite de chicuelinas al primero. Al segundo lo recibió a la verónica y torero para llevarlo al caballo. Doblones de inicio pero el de Toros de El Torero tenía las fuerzas justas. Le dio sus tiempos y marcó la altura. Dos tandas cortas por el derecho con mucha torería y delicadeza y templanza en los toques. Al natural dio tres con mucho poso pero el astado no tenía motor para más. Tras una estocada entera dio una vuelta al ruedo tras leve petición. El quinto titular fue devuelto y salió el sobrero de Lagunajanda. Faena de algún detalle pero imposible el lucimiento ante un astado que se revolvía a mitad del muletazo y no salía de la tela. No estuvo acertado en esta ocasión con los aceros y le sonaron dos avisos.

Pablo Aguado venía de cortar una oreja en la Feria de Otoño en su confirmación. El jabonero tercero embestía a arreones lo que le dificultó a Aguado el poder templar. Tuvo que tragar el sevillano que sufrió una aparatosa voltereta y al que le fue imposible sacar más. Mató de más de media. Ante el sexto misma tónica, le tocó lidiar un astado de brusca embestida ante el que se mostró firme y dispuesto. El viento molesto hizo de nuevo presencia en esta faena. Buen recibo a la verónica aprovechando ese genio de salida. Mató de estocada desprendida y necesitó del descabello.