Se abrió la temporada maestrante 2019 con una tarde marcada por el escaso juego de los toros de Victoriano del Río y la única oreja del festejo cortada por un Manzanares que sigue manteniendo su empaque y torería junto a una espada que vale lingotes de oro.

Como es tradición Sevilla llenó los tendidos para poner el broche de oro a su Semana más grande del año. Se encontró con una corrida que pesó en su conjunto, ya que a los astados le faltó fondo y transmisión principalmente. 

En cuanto a los toreros, El Juli buscó la plasticidad y el gusto tanto con el capote como con la muleta. Manzanares consiguió brillar con su segundo oponente logrando cortar una oreja tras una estocada inconmensurable, y Roca Rey logró impactar a los tendidos con un valor seco y de verdad en el final del último de la tarde.

Con clase y ritmo embistió de salida ‘Cóndor», terciado de cuerpo pero de buena cornamenta. El Juli le recetó un ramillete de verónicas cargando la suerte y por abajo con una media muy estética. Empujó en varas el toro recibiendo un castigo muy medido. Llegó justo de fuerzas y vida a la muleta. El Juli cuidó a ‘Cóndor’, suavidad en los toques y sin obligarlo. Buscó la estética dejando pasajes bellos por ambos pitones. Sin embargo el toro duró muy poco y todo quedó en detalles. Estocada trasera y un descabello. Ovación.

Negro burraco de hechuras sevillanas fue ‘Vampirito’. Con brusquedad embistió de salida siendo el capote de Manzanares capaz de suavizarlo y dejarle varias verónicas con empaque. El quite de Manzanares fue por chicuelinas de mano baja y ceñidas rematadas con una larga cordobesa. Roca Rey le replicó por el mismo palo. Sin hueco entre toro y torero y sorprendiendo al respetable. Gran tercio de banderillas de ‘Suso’ y Luis Blázquez. En la faena fue un querer y no poder. En el umbral de la mansedumbre anduvo el toro que se abría en demasía por el pitón derecho y le faltaba recorrido por el izquierdo. No encontró la tecla adecuada Manzanares y la faena quedó en nada. Estocada entera. Silencio.

Negro zaíno, alto y silleto era el tercero. Se frenó y no permitió el lucimiento de Roca Rey en el capote. Lo dejó sin picar levantando división de opiniones en el público. Sin opciones en la muleta. Le faltó recorrido, clase y entrega. Voluntarioso el peruano. Estocada caída al cuarto intento. Silencio.

El cuarto de la tarde, bien armado, permitió al Juli erguir la figura y dejar media docena de verónicas con gusto. Lo cuidó también en varas dejando antes un quite por chicuelinas y cordobinas con mucha estética. El toro se acabó en la primera tanda con la muleta. Se salió con el burel el Juli con muletazos por bajo con una rodilla en tierra que hizo albergar esperanza a los aficionados. Fue un espejismo ya que en la segunda tanda el toro cambió y echó la persiana, quedándose corto y sin emoción. Media estocada tendida y trasera. Silencio.

El quinto de la tarde tampoco se entregó de salida. Toreó para el toro Manzanares sin lucimiento. Manseó en el caballo levantando las protestas del público, enfadado a estas alturas con el escaso juego de los toros. Con la muleta él convenció al toro. Lo metió en el engaño y cimentó su obra por el pitón derecho. Tandas largas, muletazos con empaque y soberbios pases de pecho. Por ponerle un pero a la faena fue el que le faltó ajuste en algunas fases. Gustó el alicantino a su público gracias también a la nobleza del de Victoriano, un buen colaborador. Con la espada, lo reventó recibiéndolo. Oreja.

Agalgado y con cara era el sexto. No se empleó en el recibo capotero de Roca Rey.  Muy medido el castigo en varas. No quiso irse a por la muleta el peruano sin un quite ceñido por chicuelinas. Comenzó la faena con unos estatuarios sin inmutarse que a la postre fue lo más lucido y conseguido de la faena. Pronto el animal recortó el recorrido faltándole entrega y clase. Roca Rey lo intentó pudiendo sacar solamente algún muletazo suelto. Al final emocionó al público con un arrimón antológico, dejándose llegar los pitones al pecho y poniendo al público en pie. Antes de matar de nuevo asustó al miedo con unas bernardinas de infarto. Estocada entera. Gran ovación tras leve petición.

Ficha del festejo: 

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. 1º de abono. Lleno.

Toros de Victoriano del Río. 1º clase sin fondo, 2º manso, 3º soso, 4º sin fondo, 5º noble y 6º sin clase ni fondo.

“El Juli” (sangre de toro y oro). Ovación y silencio.

José María Manzanares (azul marino y oro). Silencio y oreja.

Roca Rey (gris perla y plata). Silencio y ovación tras leve petición de oreja.

Sergio Maya / @sergiomaya7