En la tradicional corrida del 2 de Mayo en Las Ventas, tres toreros con necesidad imperiosa de triunfo, o por lo menos de tener actuaciones dignas. Cristian Escribano, Francisco José Espada y Ángel Sánchez, demostraron pedir paso de manera firme, contundente y sin fisuras. Cada cual con su concepto, dio argumentos para que cuenten con ellos las empresas. ¿Hay relevo generacional en el escalafón superior? No lo duden, simplemente, tiene que darles sitio. El torero crece toreando, y estos tres han dado motivos ante el encierro de Pereda, para seguir creciendo siempre y cuando les den ese sitio que merecen.

El primero de la tarde, no permitió la lucidez del toreo de capa por parte de Escribano. De manera bronca y brusca, arremetió en el caballo en los dos encuentros reglamentarios. En banderillas, Raúl Cervantes saludó tras parear por protagonizar un tercio de máxima exposición. El torero madrileño, de corte clásico, estructuró una faena basada en los toques suaves y verticalidad en los cites y en el vaciado de los muletazos por ambos pitones. La faena no cogió vuelo por la falta de fijeza y la poca entrega del toro. La entrega en todo momento del torero, dejó buen sabor en los tendidos. Estocada baja.

El cuarto de la tarde, tuvo el mismo denominador común, en salir suelto de salida. Este de Pereda, tomó el segundo puyazo en el caballo que guarda la puerta. El toro, fue tratado con suavidad en banderillas. Cervantes una vez más, puso el brillo en la plata pero esta vez bregando con el capote.  Escribano, quiso jugar  con las distancias largas citando de lejos con la muleta en la mano derecha. Vertical y citando de frente, aprovechó la inercia del toro para meterlo en el canasto. Por el pitón izquierdo, el animal soltaba la cara siendo su recorrido más corto. Cerró con manoletinas para poner la rubrica con una estocada en todo lo alto. Dos golpes de descabello

Espada, tuvo dificultades para envolver la embestida del segundo de la tarde en el saludo capotero. Suelto y distraído el de Pereda, no quiso cuentas al sentir el hierro de la puya en las dos entradas al caballo. El presidente haciendo caso omiso al reglamento, pidió una tercera entrada al caballo. Tras el tercio de banderillas, el torero de Fuenlabrada comenzó la faena con un estatuario, improvisando con un pase cambiado por la espalda y de esa manera conectó con el tendido de primeras. Francisco José, también tuvo que lidiar con el viento pero aún así, estructuró una faena basada en el valor y la firmeza por ambos pitones. Rápido bajó la persiana el toro y el torero cerró la faena con una tanda con la diestra y con una serie de manoletinas. Estocada sin puntilla.

El quinto, no fue menos y de igual manera tuvo una salida fría. En el caballo, en vez de embestir y meter los riñones, topó estrellándose pero sin querer pelea. Durante el tercio de banderillas, el de Pereda ya dejó patente su condición, cosa que no no condicionó las ganas de Espada con la muleta. El torero de Fuenlabrada, aprovechó la inercia de la arrancada del toro por el pitón derecho, y de esta manera estructuró una faena basada también basada en el valor, siempre buscando el pitón contrario del animal. Con la zurda le tragó y le aguantó con las zapatillas atornilladas en el suelo, y hasta ahí. El toro, no permitió más. Estocada atravesada.

El tercero de la tarde, permitió la expresión de Sánchez con el saludo capotero. Aún mal picado, este de Pereda tuvo más empuje en el caballo. Tras un quite por chicuelinas de Escribano, Sánchez replicó por el mismo palo. En banderillas, Iván García y Fernando Sánchez, protagonizaron un vistoso tercio para dejar caldeada la tarde y de esta manera, recoger el testigo el matador con la muleta. Ángel basó su faena sobre el pitón izquierdo del toro, aunque el de Pererda perdió fuelle por momentos y no permitió la continuidad en las tandas para encadenar cuatro o cinco naturales seguidos. La calidad con la zurda del torero, caló en los tendidos. Pinchazo y estocada trasera.

El sexto, salió midiendo al torero en el saludo capotero y quedándose corto. Mal picado, o mejor dicho en exceso, el de Pereda estuvo tiempo en el caballo. En banderillas, el toro embistió al paso creando cierta incertidumbre, y de igual manera embistió en la muleta de Sánchez. El toro, mirón y quedándose corto en el muletazo, no dio opciones y Ángel decidió abreviar. Varios pinchazos y golpes de descabello

FICHA DEL FESTEJO;

Plaza de toros de Las Ventas. Algo más de 1/4 de entrada. Toros de José Luis Pereda faltos de fondo y clase en líneas generales pero con movilidad.

Cristian Escribano. Silencio y vuelta al ruedo

Francisco José Espada. Oreja y saludos

Ángel Sánchez. Saludos y silencio