Si lo vivido ayer en la Maestranza con “El Juli” y “Arrogante” de Garcigrande, lo de hoy no se queda atrás. Inconmensurable Roca Rey que firmó una tarde histórica con un sobresaliente toro de Núñez del Cuvillo, de nombre “Encendido”, que injustamente no fue premiado con la vuelta al ruedo.

Era la tarde de Roca Rey. Tuvo la Puerta del Príncipe en la mano y la perdió con la espada en su primer toro. Salió decidido desde el paseíllo a que hoy era su tarde. No quiso quedarse atrás. Viene a mandar y a barrer con la espada pero la puñetera espada se llevó el sueño de salir mirando al Guadalquivir y a Triana en volandas. Para los que dicen que Roca Rey solo es valor les invito a que vean esta tarde y recapaciten sobre esa afirmación. Toreó a ambos toros pero en el último lo bordó e incluso hubo petición de rabo que no fue atendida por el presidente. Una obra de arte al alcance de muy pocos. Finalmente salió a hombros por la Puerta de Cuadrillas.

La corrida de Cuvillo fue variada pero entretenida. Castella se estrelló con el peor lote. Imposible. Y Manzanares estuvo a punto de encender la mecha en las dos ocasiones pero a sus oponentes les faltó finales.

Bien embistió el primero de la tarde al capote de Castella que lo recibió por verónicas jaleadas por el público algunos enganchados. No se empleó en varas y salió muy parado del caballo. Buen tercio de banderillas de José Chacón. Llegó sin poder a la muleta. En cuanto Castella le bajaba un poco el engaño perdía las manos. Nada se pudo hacer. Casi entera en buen sitio. Silencio.

Muy buen recibo capotero de Manzanares por verónicas acompasadas, con el mentón en el pecho, a un enclasado colorado de Cuvillo. Cumplió en varas el toro que fue medido por ‘Chocolate’. Aplaudida fue la brega de “Suso”. Puso voluntad Manzanares en una faena de altibajos donde lo mejor llegó por el derecho. No terminó de entregarse el toro aunque transmitió emoción a los tendidos. Un Manzanares enfibrado que fue de menos a más consiguió tandas de derechazos cortas pero con empaque y categoría. El público entró en la faena a pesar de que la banda no hiciera sonar el pasodoble. El alicantino estuvo muy queriendo pero no consiguió compactar una faena redonda ante la condición del toro. Con la espada, un cañón, esperó al toro y lo mató de libro recibiendo pero no cayó de manera fulminante. Ovación.

Salió un poco descornidado el toro de salida, y eso impidió el lucimiento de Roca Rey y levantó las protestas del público. Tras el caballo perdió las manos y decidió devolverlo a los corrales. 

En su lugar salió otro de Cuvillo, de nombre ‘Morito’, castaño de capa y más alto. Se metió por dentro de salida poniendo en apuros a Roca Rey en dos ocasiones. Se fue casi sin picar al tercio de banderillas. Sorprendió el peruano en un quite lleno de firmeza y verdad en el que intercaló chicuelinas, tafalleras y gaoneras. Gran tercio de banderillas de Juan José Domínguez. Muy por encima de un toro encastado, sin picar, con brusquedad estuvo Roca Rey. Se la jugó de manera literal el peruano. Le pudo más con el pitón derecho por donde lo sometió y lo llevó muy cosido a la muleta aguantándole miradas y la cara suelta. Tiró de él, lo obligó a seguirla, le bajó la mano, de lo ciñó al cuerpo. Transmitió mucha emoción. Por el izquierdo más complicaciones, más soltaba la cara, más peligro. No se asustó, lo desengañó y le dio dos naturales francamente buenos. El final fue por manoletinas, ajustadísimas que pidieron al público en pie. Lástima de espada que hizo guardia y luego enterró la espada arriba. Perdió la oreja. Ovación.

No salió muy sobrado de fuerzas el cuarto que fue protestado en el recibo capotero de Castella. Le picó en exceso en varas, sobre todo en el segundo encuentro. El toro se mantuvo en el ruedo a pesar de su justeza de fuerzas. La faena de Castella no cobró vuelo. El toro con clase pero sin fuerza, que perdió reiteradamente las manos y Castella que no se encontró cómodo. Estocada trasera y tendida. Silencio.

El quinto de la tarde comenzó bien. Manzanares se estiró a la verónica pero cuando ya estaba subiendo la respuesta del público, enterró un pitón en el albero y se estropeó todo. Tras el primer puyazo el toro se derrumbó y salió de nuevo el pañuelo verde.

Escaso recorrido demostró el quinto bis de Cuvillo. Manzanares lo intentó por verónicas pero no pudo rematarlas. Empujó en varas midiendo el castigo Paco María. Gran tercio de banderillas de ‘Suso’ y Luis Blázquez. La faena tuvo una nota importante. Se entendieron este ‘Asesino’ de nombre y el alicantino sobre todo por el pitón derecho donde Manzanares encadenó cuatro tandas de derechazos profundos, con empaque y con transmisión. Decidió apretarle para subir aún más la temperatura. El de Cuvillo le respondió pero lo acusó. Sonó la música pero se acabó el toro. Desde ese momento la faena bajó de forma considerable al venirse abajo el animal. Estocada arriba. Ovación.

Blandeó de salida el sexto. Roca Rey se dio cuenta y decidió no obligarle. No le picó nada prácticamente. El toro permaneció en el ruedo justo de fuerza pero con clase. Se lució en el quite el peruano. Se echó el percal a la espalda y se quedó quieto, aguantando al toro y ajustándoselo. Impactaste fue la faena de Roca Rey. La cumbre del peruano llegó en la Maestranza. Lo cuajó de principio a fin. Comenzó de rodillas en el tercio con tres derechazos profundos y de verdad. Después hubo emoción y vibración. Lo toreó por ambos pitones, hizo crujir la plaza y paró el tiempo. Lo mejor llegó al final de la obra donde se enroscó al toro a la cintura y desmayó la figura. Todo el público como un resorte y al unísono en pie. Se vivía una faena histórica. Lagrimas de emoción en el público y Roca Rey imponiendo su ley. Estocada muy efectiva.  2 orejas con petición de rabo y gran ovación al toro.

Ficha del festejo: 

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. 5º de abono. Lleno de “No hay billetes”.

Toros de Núñez del Cuvillo. 1º parado, 2º encastado, 3º devuelto por descordinado, 3º bis encastado, 4º clase sin fuerza, 5º devuelto por inválido, 5º bis clase sin final y 6º extraordinario.

Sebastián Castella (tabaco y oro). Silencio en ambos.

José María Manzanares (grana y oro). Ovación y ovación. 

Roca Rey (grana y oro). Ovación y 2 orejas con petición de rabo.

Sergio Maya / @sergiomaya7