La corrida en Mora de Toledo por la XLIII Fiesta del Olivo, tuvo la benevolencia de repartir orejas en exceso. Un público cariñoso sin afán de enfadarse y un presidente sin querer amargar la petición del respetable hizo…En resumidas cuentas, la terna a hombros ante un encierro de Alcurrucén hueco y sin contenido por la falta de fuerzas, exceptuando el primero. ¿Pero cómo estuvo realmente la terna al margen de las orejas? Evidentemente por encima del encierro de la Casa Lozano.

El público en un espectáculo totalmente democrático, decide o no, sacar los pañuelos bajo su jurisdicción, y esa decisión es totalmente respetable aunque no sea compartida.

Abrió la tarde el moracho, el cual lanceó con pausa a la verónica al primero de la tarde. En el caballo, un puyazo bien medido, fue la antesala del tercio de banderillas, y de lo que vendría con la pañosa. Eugenio, toreó con ritmo y compás por ambos pitones al primero de Alcurrucén. Aunque sume pocos paseíllos el de Mora en estas útimas temporadas, la veteranía y el poso en un grado, y una serie de galones en la solapa. El torero pulseó la enclasada embestida del toro sobre todo al natural, llegando de manera incontestable al tendido. Los cinco pinchazos con la espada, le privaron de pasear los trofeos.

Eugenio en su segundo, cuarto de la tarde, demostró de nuevo el por qué de muchas cosas. Consiguió reunir al de Alcurrucén toreando por verónicas en el saludo capotero. El de la Casa Lozano, en el caballo y en banderillas, apuntó que pocas cuentas quería con los de luces. El moracho, y su «por qué» particular, demostraron ser capaces de meter al toro totalmente desentendido de todo en la muleta por ambos pitones. Entre tanta y tanda, el animal salía desentendido buscando las tablas, pero el de Mora, lo enjaretó sobre todo con la diestra donde el toro quiso. Pinchazo y estocada.

El segundo de la tarde, salió suelto y quiso pocas cuentas con el capote de Toñete, e hizo lo mismo al salir del peto del caballo y en banderillas. Antonio lo intentó por ambos pitones y le buscó las vueltas en todo momento. De embestida informal y protestando en cada muletazo, el de Alcurrucén puso a prueba la capacidad del joven torero. Toñete tuvo más voluntad que brillantez en el toreo fundamental y terminó cerrando con molinetes para terminar de calentar los tendidos. Cuatro pinchazos y estocada.

Toñete, no consiguió lucimiento en el saludo capotero del quinto de la tarde. El paso por el equino, fue de manera muy moderada y, en banderillas los cites con los capotes y el tercio en general, fue comedido por la condición del toro. La falta de fuerza del de Alcurrucén, hizo que Antonio tuviese que cuidar la embestida del animal, y toreando con la diestra, jugó con la media altura sin apretar en demasía. Por el pitón izquierdo, poco o nada…Un desplante a cuerpo limpio, fue el desenlace de una faena sin historia. Pinchazo y estocada baja.

Téllez, no consiguió reunir al tercero de la tarde en el saludo capotero, pero lo consiguió galleando por chicuelinas para llevarlo al caballo. Por el mismo palo, también realizo el quite tras el puyazo. Tras un tercio desordenado de banderillas, el moracho comenzó la faena con tres pases cambiados en corta distancia, y en ese preciso momento calentó de manera contundente los tendidos. Con el toreo fundamental por ambos pitomnes, Ángel tuvo que tirar literalmente de la embestida sosa e insípida del toro, pero sin excesiva brillantez, aunque con el reconocimiento del respetable. Cerró con manoletinas y puso la firma con una estocada en todo lo alto.

Ángel, saludó de manera armoniosa y ganándole pasos al sexto de la tarde toreando por verónicas. En el caballo, el toro tuvo celo bajo el peto y costó sacarlo. En banderillas, un exceso de capotazos para colocarlo, jugó en contra del animal. Téllez, puso toda la carne en el asador para meter al manso en la muleta. Manso y desentendido del engaño del moracho, fue podido por ambos pitones por un  torero con ambición, y con ganas de sumar contratos en el escalafón superior. Todo puntúa y suma. El toreo fundamental por ambos pitones, brilló por momentos bajo las opciones del toro. Cerró con una serie de bernadinas de mucho fuste por los adentros, demostrando ante sus paisanos sus ganas de querer ser el relevo del mismo Eugenio. Estocada.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Mora de Toledo (Tercera categoría) prácticamente llena.

Toros de Alcurrucén correctos de presentación para plaza de tercera, faltos de fondo en lineas generales, exceptuando el primero con clase, y el sexto, manso.

Eugenio de Mora. Ovación y dos orejas

Toñete. Silencio y dos orejas

Ángel Téllez.  Dos orejas y dos orejas y rabo