La Feria de San Isidro arranca con un cartel modesto, más bien para aficionados que para el gran público. Pinar, Cortés y Dufau, lidiaran y estoquearan un encierro de La Quinta.

Esta será la primera tarde, de un San Isidro marcado desde el mes de febrero por el bombo de Simón Casas. Un San Isidro con ausencia de algunas figuras, pero al mismo tiempo con alicientes. Un ciclo, con toreros emergentes que cobra más crédito aún por el resultado artístico acontecido en la Feria de Abril de Sevilla. Pero el cartel de hoy…Tres toreros con necesidad imperiosa de tener actuaciones dignas y dar un toque de atención para subirse al carro, al tren, o al burro. Pero con esa bendita necesidad.

Pinar abrirá el ciclo. El manchego está en ese momento de despegar ahora o nunca, y el año pasado ya mostró con creces cuales son sus cartas. Ahora sólo queda remachar lo anterior, e ir en línea ascendente.

Cortés, conoce por desgracia, lo que es pagar con sangre el tributo de vestirse de Luces en Las Ventas, pero también conoce el respeto del aficionado, y cuenta con el respeto unánime de la prensa en sus anteriores actuaciones.

Dufau, fraguó su temporada 2018 en Francia, aunque en Madrid, tuvo una actuación muy digna el pasado 23 de septiembre cortando una oreja en el desafío ganadero (Lidio uno de Pallarés y uno de Hoyo de la Gitana) Al de Pallarés le cortó la oreja, y las sensaciones en el ruedo fueron gratas.

La Quinta…La materia prima. Es una ganadería con sus matices, connotaciones. El toro de este encaste no engaña y lo que llevan dentro te lo enseñan rápido. No permiten tandas excesivamente largas. El bueno, es muy bueno y hace surcos en la arena con el morro cuando embiste. El malo…El malo te busca las vueltas.