El público es soberano, y en una plaza de toros cabe la libertad de expresión, siempre y cuando venga precedida por el respeto. Los gritos de ¡Fuera del palco! al señor Gonzalo J de Villa Parro, fueron merecidos y con razón de peso en la tarde de hoy, al tener demasiada benevolencia en el palco con algunos toreros para conceder trofeos, e intransigencia con otros no atendiendo al reglamento. Un presidente está para poner rigor y atender la petición del respetable, siempre y cuando sea coherente y no hacer lo que le salga de ahí mismo. La policía, tuvo que actuar para callar las voces en un puro acto de represión sobre el aficionado. Entre Parro y José Magán, podían hacer un mano a mano de cual es más descarado en favorecer o perjudicar al espectáculo. Ya uno duda, y…Ahí dejo la patata caliente.

La terna, por encima de las dificultades del encierro de El Pilar, el cual puso en compromiso al salmantino, extremeño y madrileño. Buscaron los toros, y los toreros estuvieron resolutivos.

El primero de la tarde y ante los gritos del respetable en los tendidos diciendo -¡Fuera del palco!- salió desentendido y sin fijeza. Tras el tercio de varas, apretó en banderillas. Juan, con bastante tesón metió al de El Pilar en la muleta basando su faena por el pitón derecho. Carbón tenía este. Por el izquierdo, ni uno…Es más, le avisó y le pegó una voltereta. De nuevo en pie y con la diestra le sopló otras tres tandas con mucho pundonor. Firmeza autoritaria del salmantino. Estocada

El cuarto, también tenía esa cosa de no querer cuentas de salida. En el caballo, echó la cara arriba y apretó en banderillas. Este de El Pilar, nunca estuvo metido totalmente en la muleta, otra cosa es que Del Álamo lo metiese por convicción propia. El toro, echaba la cara arriba en la mitad del muletazo. Juan lo enjaretó por ambos pitones cuando el toro quería cazar moscas por el rabo. Imposición por la vía épica. Estocada y golpe de descabello.

Juan, recibió al sexto con un buen ramillete de verónicas y de esta manera mostró sus excelencias con el capote. Tras el tercio de varas, el de El Pilar mostró nobleza en el quite de garrido y en banderillas, tuvo unas arrancadas boyantes. Con la muleta, no pudo ser, aunque Del Álamo lo intentó por activa y por pasiva ante un toro que iba perdiendo gas e inercia.

El segundo de la tarde, no quiso cuentas en el capote de Garrido. En el caballo apretó y en banderillas buscó. Incierto totalmente el de El Pilar, puso en un serio compromiso al torero. Por ninguno de los dos pitones fue franco en su embestida e iba con la cabeza por las nubes. José lo puso todo y lo consiguió meter en la muleta aunque sin lucidez ni eco en los tendidos. Estocada

El tercero, no mostró mal aire el capote aunque en varas, el toro echó la cabeza arriba al igual que en banderillas. Buscó en todo momento al de plata. Sin embargo, este de El Pilar mostró nobleza en la muleta de caballero. Gonzalo comenzó la faena por ayudados por alto y estructuró la misma dándole los muletazos de uno en uno y así es como llegó al tendido. Decisión y pundonor no le faltaron al torero cerrando la faena por bernadinas. Gonzalo salió volteado y herido al entrar a matar y entró de manera inminente en la enfermería. Mató Del Álamo.

El quinto, tuvo otro aire de salida. Fue más franco en los primeros tercios. Tras parear, Chacón saludó montera en mano tras el clamor del respetable. Este de El Pilar, fue correoso en la muleta y Garrido tuvo que imponer mando y firmeza a parte de coger una buena dosis de aire en los pulmones. Sus embestidas continuas e informales hicieron un examen al torero. Examen superado por el extremeño, el cual  de manera constante metió al toro por ambos pitones en la franela El toro, le buscó por momentos y le puso en una tesitura comprometida. Pinchazo y estocada.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas con algo más de media entrada. Toros de El Pilar, duros con movilidad y complicaciones en líneas generales.

Juan del Álamo. Vuelta al ruedo tras petición, silencio y silencio

José Garrido. Silencio en ambos

Gonzalo Caballero. Palmas