La materia prima, hoy decepcionó bajo las expectativas previstas. Las cosas son así, y en el mundo del toro, dos y dos, casi nunca suman cuatro. Nadie tiene esa varita mágica para predecir el futuro, y hoy por la mañana, ese futuro, por la tarde se convirtió en un presente de color grisáceo con los toros de Jandilla. Los del hierro de la estrella, hoy no honraron la memoria de Fernando Domecq. Hay días, y días, y hoy no salieron las cosas.

Castella, dilató demasiado sus faenas. De Justo, hizo fácil lo difícil y Téllez, mostró sus cartas, (Y estas fueron buenas) en el círculo mágico de la plaza de toros de Las Ventas.

Abría la tarde «Gallego» toro de la confirmación de Téllez. Este, salió con la cara alta y no permitió el saludo capotero. Tras el tercio de varas, el toro no humilló y siguió buscando en banderillas. Después del acto de ceremonia, el toledano poco o nada pudo hacer con la muleta. Simplemente estar firme con un toro de embestida incierta que por momentos soltaba la cara. Aún así lo intentó por ambos pitones. Pinchazo y estocada.

Cerró la tarde Téllez, recuperando ya su orden de antigüedad. Y cerró con otro toro incierto en los primeros tercios, aunque este tuvo más nobleza en la embestida y ritmo en la acometida. El toledano apostó en el último tercio y dejó su impronta de valor y buenas formas en el ruedo de Las Ventas. En el toreo fundamental la faena no cogió cuerpo, con un toro sin estilo en la embestida y que se apagó pronto, pero Ángel se puso por ambos pitones con la intención de dejar su carta de presentación en el día de su confirmación.

El segundo de la tarde, no le puso fácil al francés el saludo capotero. Melar, simplemente lo señaló en los dos puyazos, señal inequívoca de la apuesta de Castella. El toro fue incierto en banderillas, aunque posteriormente en la muleta rompió. Sebastián lo enjaretó en la franela por ambos pitones, construyendo una faena basada en el temple aunque con enganchones por la velocidad de toro. Al arrancarse, se arrancaba con todo. Faena larga sin el suficiente calado en los tendidos. Estocada.

Una vez recuperado el orden de antigüedad, salió el cuarto de la tarde para Castella. Este de Jandilla, también traía guasa y carbón y así lo manifestó en los primeros tercios tras embestidas bastante inciertas. Castella inició el tercio de muleta con tres pases cambiados por la espalda. A partir de ahí, comenzó el torero fundamental entre el ¡Uy! y el ¡Ay! los olés, y algunos pitos en los tendidos. El toro, lo quiso todo por el pitón derecho, y por ahí, fraguó Sebastián la faena, aunque esta no cogió vuelo. Media estocada trasera y tendida.

El tercero de Jandilla, no fue un toro definido en los primeros tercios. Tras el tercio de banderillas, Morenito de Árles saludó montera en mano. Este del hierro de la estrella, traía guasa bajo las orejas, y De Justo le supo domeñar sin zapatazos, tratándolo como si fuese una malva. Lo metió en la franela por ambos pitones. Emilio por momentos estuvo al filo de la navaja pero solventó la papeleta sin despeinarse. Dos pinchazos y estocada.

El quinto del hierro de Vegahermosa, tampoco permitió la lucidez en el saludo capotero del extremeño. Tampoco fue un toro definido en los primeros tercios, es más, no sacó buen estilo. Emilio con la franela le tuvo que tragar por ambos pitones. Un toro áspero de embestidas soltando la cara al que le costaba arrancarse. De Justo le ofreció en todo momento el pecho, y puso su disposición al servicio de la faena pero sin éxito. Estocada

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas. Casi lleno. Toros de Jandilla, quinto de Vegahermosa. Con mal estilo y venidos abajo en el último tercio.

Castella. Palmas y silencio

De Justo. Silencio en ambos

Ángel Téllez. Silencio en ambos