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Casi tres horas duró la corrida que inauguraba la temporada taurina en la localidad antequerana, donde poco se pudo ver en la tarde en la que El Cid cortó una oreja en el toro con el que se despedía de la plaza antequerana, Fandi salía por la puerta grande y Ureña cortó una oreja en el noble sexto.

Con más de 10 minutos de retraso abría plaza El Cid con Renegrito, un negro mulato brocho que salió algo parado al que el de Salteras paró por verónicas. En el tercio de banderillas sufrió un calambre en la pata derecha que acusó después. En tablas comenzó la faena de muleta con una serie de derechazos largosz, y poco a poco lo sacó al tercio dónde siguió por la derecha. Dos veces perdió las manos el primero, que poco ayudaba a Manuel Jesús, que cercano a tablas hizo toda la faena. Muy parado y sin raza se rajó en la cuarta tanda. Algún afarolado y dos de pecho de cartel y poco más que contar de una faena sin trasmisión debido a la nula fuerza de Renegrito, el primero de la tarde, al que pinchó dos veces antes de meter una media estocada.

De rodillas y con una larga cambiada, un ramillete de verónicas, chicuelinas y gaoneras recibió el Fandi al segundo, mucho más vivo que el anterior. Quitó por zapopinas antes de poner tres pares de banderillas, donde se paró el astado. También de rodillas comenzó una faena de muleta en la que el toro se apagó y no salía de tablas. Consiguió sacarlo al tercio con molinetes, y este miraba con peligro antes de perder nuevamente las manos. Volvía el aire a la plaza antequerana y por mucho que el granadino intentaba buscar la faena, el de Dolores Rufino estaba sin fuelle y pidiendo la hora. Una pena la escasa fuerza, porque el toro repetía y humillaba con clase. Una tanda por el izquierdo, y David Fandila seguía con su faena ante un rival inexistente. Dio tiempo y distancias y consiguió sacar alguna tanda más, pero sin emoción alguna. Se echó a tierra y se metió entre los pitones, haciendo una faena demasiado larga ante un toro con clase pero sin fuerza. Estocada entera y oreja tras descabello.

De gris plomo y oro se presentaba Paco Ureña en Antequera, y recibió a Unipie con verónicas y delantales ajustados. Sin fuerzas llegó al inicio de faena con la muleta el tercero, al que el de Lorca sacó al tercio y en el tercer pase cantó la gallina y se fue a tablas. Ni una tanda aguantó. Seguía Ureña con una tanda de derechazos muy cosido a la muleta. Le daba mucho tiempo entre tanda y tanda para que recuperara. Tenía que citarlo muy de cerca para que se arrancara, y el astado no dejaba de mirar las tablas. Mucho temple en la mano izquierda de Paco Ureña, que junto a tablas se arrimó e intentó un mayor lucimiento que no permitió Unipie. Estocada tras cuatro pinchazos.

Tras la merienda, saltó Riflero, negro chorreado al que Manuel Jesús el Cid paró con verónicas templadas sacándolo hasta los medios. Con la muleta, el Cid inició la faena agarrado a tablas, pasándoselo muy ajustado, y lo sacó en la siguiente tanda hasta más allá del tercio. Por abajo, llevándolo largo le dio la tercera. Tenía enfrente al mejor de su lote, y supo aprovecharlo el sevillano con una nueva tanda por abajo, esta vez por el izquierdo, donde el astado protestaba más. Se tragó unos circulares y pases por la espalda cuando el de Dolores Rufino se iba apagando. Desplante cogiendo ambos pitones del toro y se fue a por la espada, con la que mata de estocada algo trasera. Oreja para Manuel Jesús El Cid en el toro de su despedida de la plaza de Toros de Antequera.

El quinto de la tarde salió arrastrando los cuartos traseros e impidió el lucimiento de El Fandi en el recibo. Quitó por chicuelinas y una vistosa serpentina. Tras poner las banderillas y brindar en los medios, comenzó la faena ante el quinto que tenía mucha más fuerza y recorrido que los anteriores. Tenía embestidas broncas y cabeceaba en cada muletazo, pero se movía como ningún otro. Le hizo una faena muy variada, con molinetes, derechazos largos y ayudados por abajo. Seguía moviéndose con transmisión y humillando este quinto, que se arrancaba de lejos en cada inicio de tanda. Hubo una tanda muy templada por el derecho, con pases ayudados y pases de la firma. Se quedó sin fuerza este quinto pero seguís comiéndose la muleta del torero granadino, que lo mató con una estocada algo caída y descabello.

Distraído salió el sexto de Paco Ureña, que consiguió encelarlo en el capote y le dio cuatro verónicas muy elegantes, siendo el único que se empleó en el caballo. A pies juntos y sin moverse le dio el de Lorca la primera tanda, y una segunda con derechazos largos y elegantes. Vaya mano derecha tiene Ureña, y cómo se deslizaba Ubicado por ella. Jugando con los tiempos entre muletazo y muletazo, y guardando las distancias en cada tanda, Paco Ureña hizo la mejor faena de la tarde, con un toque clásico y tremendamente elegante, dejando pases de muchos kilates. Por el izquierdo no corría igual el de Dolores Rufino, que se paraba en mitad del pase. Metió los muslos entre los pitones brochos del sexto y se arrimó en la última tanda antes de dirigirse a tablas y cambiar la ayuda por el estoque, y meter una estocada tras darle unas manoletinas muy ajustadas.

Plaza de toros de Antequera. Corrida de Primavera. Casi media entrada. Toros de Dolores Rufino, 1° flojo y sin clase, 2° con clase y sin fuerza. 3° sin fuerza, 4° noble, 5° bravo y bueno, 6° noble, para
Manuel Jesús El Cid (verde esperanza y oro), silencio y oreja con petición.
David Fandila El Fandi (azul rey y oro), oreja tras aviso y oreja con petición.
Paco Ureña (gris plomo y oro), palmas tras aviso y oreja tras aviso.

Francisco Urbano / @franurvargas