El chispeante, es muy muy trasparente. Una piel, o una segunda piel muy muy fina. El traje de luces, durante el paseíllo lo canta todo, o prácticamente todo. No hay engaños, ni maquillajes para tapar cuando un torero evidencia el buen momento, o el malo.

El chispeante de Curro Díaz, canta entereza y raza al margen de ser un torero de gusto en sus quehaceres. Es capaz de navegar con cualquier encaste con solvencia, y hoy lo hizo con los de Ibán. El traje de Pepe pide cambios; un cambio y no de traje, sino de mentalidad y de apoderado. El torero de Los Palacios ya no es capaz de maquillar su mala racha. Román es más cristalino que el agua. No engaña, y hoy al trenzar el pasíllo, y ya lo dije en «El cartel de hoy» Sus actuaciones muy serias (En la Feria de San Isidro) se han caracterizado por la firmeza y sin aspavientos. Hoy, al margen de la cornada, el valenciano y sin necesidad, refrendaba lo realizado y sin necesidad en el ciclo isidril. Por lo pronto, la mejor y más pronta de las recuperaciones para un héroe de carne y hueso llamado Román y apellidado Collado.

La de Baltasar Ibán, áspera, dura, pidiendo los papeles…Con los matices del genio y la casta. Una corrida exigente sin más, muy peleona en el caballo y desafiante en banderillas.

CORRIDA DE TOROS | 9 de junio

🎥 | De la mano de @toros, el resumen de la 27ª de #SanIsidro2019 que hemos vivido este domingo en la Plaza de toros Las Ventas👉 Espeluznante cornada a Román que corta una oreja al igual que Curro Díaz

Gepostet von Plaza de toros Las Ventas am Sonntag, 9. Juni 2019

El primero de Baltasar Ibán, fue devuelto y en su lugar salió un sobrero de Montealto. El burraco, no gustó nada en los tendidos, y fue un toro sin definir en los primeros tercios, quedando por ver para bien o para mal en la muleta de Curro. El de Linares, primero tuvo que domeñar las bruscas embestidas del toro, y acto seguido toreó en redondo basando la faena en la mano izquierda. Dejó algunos naturales con su sello pero sin eco en los tendidos. Mal estilo el del primero bis. Metisaca y estocada.

El cuarto de la tarde, salió más templado y Curro le pudo soplar alguna verónica al de Ibán. Este en el caballo y en banderillas, atisbó mejor estilo. El de Linares, brindó al compañero herido feamente, y dejó la montera en la barrera, justo en la entrada de la enfermería.  ¿Y qué hizo el torero? cuajar al toro con gusto y armonía sobre todo por el derecho, dejando su particular tauromaquia dibujada en el ruedo de Las Ventas. El respetable, respondió unánimemente ante la gustosa faena de Díaz, por cierto, bien medida en el minutero. Estocada.

Díaz, por antigüedad y y siendo el director de lidia y por orden, mató al sexto de la tarde. Con la capote, intentó dejar su impronta. Este de Ibán, también tuvo fiereza en los primeros tercios, e igualmente fue muy complicado de parear. Curro con la muleta toreó sin ventajas ni mentiras. Es más, con un toro de embestidas comprometidas, le dio el pecho haciéndole un guiño al desafío. De nuevo, dejó su sello al natural dibujado en la arena en una faena breve, pero muy de verdad.

El segundo de la tarde, sacó genio y echó las manos por delante en el saludo capotero de Moral. «Camarito» empujó en el caballo metiendo los riñones y empujando con los dos pitones. Este, esperó en banderillas…Pepe, no encontró acople en las embestidas del toro que fueron de más a menos, y sólo encontró respuesta en los tendidos con el inicio de faena y en las primeras tandas con la diestra. Dos pinchazos y golpe de descabello.

El quinto, también sacó genio de salida, y así lo manifestó en los primeros tercios, pero sobre todo, fue muy dificultoso para parear. Pepe, ¿Pepe? Sin tener un toro franco de embestida, tampoco estuvo ante el de Ibán. ¿Por qué? Solamente hay que mirar al callejón. (Ahí encontrarás tus respuestas, y el torero de Los Palacios también) Sus repetidos pinchazos entrando de cualquier manera, evidencian el bache que atraviesa.

Román, está en buen momento, y nada más coger el capote pudimos ver su transparencia. El valenciano, colocó al toro perfectamente en el caballo, y este fue bien picado por Santiago Morales «Chocolate» En banderillas, el de Ibán evidenció un peligro latente, y la cuadrilla pasó serios apuros. Román con la muleta, y en resumidas cuentas, estuvo hecho un tío. Siempre en su sitio, muy de verdad, sin aspavientos, y tragando y esperando las fieras embestidas del toro por ambos pitones. El valenciano tuvo en todo momento el respeto de los tendidos. El entrar a matar lo cogió de mala manera y le atravesó el muslo derecho quedando el pitón del toro ensangrentado.

FICHA DEL FESTEJO:

Curro Díaz. Silencio y oreja y ovación

Pepe Moral. Silencio y leves pitos

Róman. Oreja