Resumen; Un Robleño con solvencia y tirando de galones ante un lote imposible. Castaño digno con su primero al que cortó una oreja, y solvente ante el complicado segundo de su lote. Pepe, con más moral y la mente despejada que en Sevilla y en Madrid, quizá al no escuchar gracias al tendido de sol, las voces fuera de lugar de su apoderado Julián Guerra. Los de Escolar, de juego variado, siendo los más nobles y potables para el tercio de muleta el segundo y el tercero. Un peligroso quinto, recordó los antiguos Albaserradas. En resumidas cuentas, hubo opciones, y también peligro.

El primero de Escolar, embistió con ímpetu y humillando en el capote de Robleño y fue pronto al cite en los primeros tercios, pero…(Siempre hay un pero) En varas apretó, pero en banderillas ya mostró cual sería su cualidad al embestir, pues quería cortar el viaje. Ídem y más de los mismo en la muleta de Fernando, pero desarrollando sentido. (Algo típico en su encaste) Por el pitón derecho, el cárdeno quería cazar moscas, pero el izquierdo, sin mostrar tanto esa listeza, sabía dónde estaba el cuerpo del torero. Pinchazo y estocada.

El cuarto de la tarde, ya manifestó más listeza de salida. En los primeros tercios, varas y banderillas, ya mostró su condición de ir con la cara alta y haciendo radiografías con la mirada. Fernando tiró una vez más de oficio, y enseñó sus galones ganados con estos toros, y estas ganaderías de tanta dureza y nada fáciles. El cárdeno, según entraba en la muleta, salía con la cara alta así sin más. ¿Qué hizo Robleño? Intentar tratarlo bien, evitar enganchones para no violentar la embestida del toro y calibrar bien las distancias al colocarse y la altura para citar. Simplemente solvente ante un toro con un peligro sordo, que no manifestaba lo que llevaba dentro. Estocada.

El segundo de la tarde, no tuvo mal tranco de salida y quiso coger los vuelos del capote de Castaño. Tampoco hizo mala pelea en varas, aún con la cara un tanto alta. En banderillas, este de Escolar ya manifestó otras intenciones, y Joao Ferreira, tras parear asomándose al balcón jugandose el bigote, saludó montera en mano. Javier no pasó de la corrección con un cárdeno que sin ser una malva, no fue malo. Le faltó apostar con un toro que le dejó estar, y le permitió torear con ambas manos sin que le llegase el agua al cuello. El torero jugó con las distancias y encontró acople por ambos pitones ante las embestidas nobles del animal. Estocada

El quinto, fiel al encaste Albaserrada, complicó por su condición el saludo capotero. En el caballo, queriendo saltar, este ya manifestó genio…En banderillas, ya dejó ver su condición de listo. Ferreira y Sánchez, saludaron tras un comprometido tercio. Con la muleta, Castaño navegó entre aguas turbulentas con un toro de Escolar que vendió cara su piel cárdena. El toro rápido desarrolló sentido y quiso cazar al torero a parte de entrar con la cara alta en cada muletazo. Por los dos pitones iba avisando…Lo cazó por suerte con la espada, pues el toro se estaba poniendo muy complicado. Estocada.

Moral meció los brazos en el saludo capotero con el tercero de la tarde. Este de Escolar,fue más soso en los primeros tercios, y eso desembocó en nobleza para permitir la expresión en el último tercio. Pepe, entre el jolgorio de las peñas de sol, y la banda de música toreó más relajado y más siendo él, sin escuchar las incoherencias de su apoderado Julián Guerra (Menudo respiro) El torero de Los Palacios, toreó con ritmo y compás al cárdeno por ambos pitones realizando el toreo fundamental. Con una faena medida en el minutero, el torero nos dejó destellos de su toreo pero sin redondear, pues al toro le faltaron finales y empuje en las últimas tandas. Pinchazo y estocada casi entera.

Pepe intentó templar con el capote, la embestida con temperamento del toro. Tras el tercio de varas, el de Escolar bajó algo de revoluciones, y mostró en banderillas cual sería su identidad para el último tercio. Moral, tuvo que hacer al toro y lo consiguió meter en la muleta de tanto sobarle. El cárdeno entregó la cuchara al torero de Los Palacios, y este sin estructurar una faena redonda, le sacó muletazos por ambos pitones, inclusive tiró la ayuda, y toreó al natural con la diestra en el último tramo de la faena. Pinchazo y estocada.

Ficha del festejo: Plaza de toros de Pamplona. Lleno. Toros de José Escolar de juego variado. Nobles para el torero y permitiendo el lucimiento, segundo y tercero. Complicados primero y cuarto, Muy peligroso el quinto. El sexto, acabó entregándose.

Fernando Robleño. Silencio en ambos

Javier Castaño. Oreja y silencio

Pepe Moral. Ovación con saludos en ambos