Tarde con alegría y colorido en los tendidos, pero rara en el conjunto artístico por varios factores numerables. ¿Cuales? Corrida en líneas generales mal picada con toros con movilidad en su conjunto, pero de juego muy desigual, al igual que su presentación. Urdiales toreó, pero marró con la espada al primero de la tarde. Malos inicios de faena, de Castella en su primero, dejaron en dudas las cualidades reales de toro. Fallo con los aceros que privaron al torero peruano de cortar los apéndices al primero de su lote. Y así, pudiendo numerar muchas cosas más, previsibles o no, pero que forman parte del directo de una tarde de toros.

El primero de Vegahermosa, salió echando los cuartos delanteros por delante. Fue mal picado y trasero, cosa que por su constitución hecho cuesta arriba, no le benefició en nada. En banderillas, siempre fue con la cara alta. La incognita quedaba en manos de Diego ¿Cómo la resolvió? El riojano aprovechó la movilidad de toro y con la diestra realizó prácticamente toda la faena. Le bajó la mano pero sin obligarle en exceso con el clasicismo que le caracteriza, y así lo consiguió meter en la muleta. Con la zurda, no los naturales no tuvieron la misma fluidez y continuidad y ahí fue cuando Urdiales empuñó la espada. Pinchazo, estocada contraria y varios golpes de descabello.

El cuarto, muy serio por delante con dos puñales por pitones apuntando al cielo, tuvo mal estilo en el saludo capotero. Tras el paso por el caballo, el toro no demostró entrega y en campó por el ruedo sin mando. Urdiales, poco o nada pudo hacer con un toro que no paró de andar y le imposibilitó la colocación para la ejecución de los muletazos. Simplemente el riojano mostró sus maneras ante un animal sin entrega. La disposición de Diego estuvo al servicio del respetable. Algo más de media estocada

El segundo de Jandilla, no tuvo mal estilo en el saludo capotero. En varas, empujó metiendo los riñones, y Juan Melgar supo dosificar el castigo. En banderillas el toro se vino de largo, aunque su tendencia era buscar la huida. Castella, comenzó la faena al hilo de las tablas y con ese inicio, el toro se fue estrellando en cada trapazo. El toro fue a menos, y soltando la cara (Quizá consecuencia del inicio) El trato de Sebastián, tampoco fue el mejor. Pinchazo, media estocada habilidosa y golpe de descabello.

El quinto, no tuvo buen estilo de salida en el saludo capotero de Castella, y esa condición informal de embestir, la manifestó al entrar en el caballo y en banderillas. Sebastián, hizo literalmente al toro, y lo consiguió meter en la muleta cuando en teoría parecía imposible. Mando, mano baja y decisión no le faltaron al torero fundamental por ambos pitones en una faena muy elaborada. Por momentos, tuvo que consentir al toro, y dejárselo llegar muy cerca jugando con las cercanías. El torero, no escatimó en esfuerzos y acabó convenciendo al toro y al respetable. Estocada.

Andrés recibió al tercero de la tarde del hierro de la estrella, con media docena de lapas a pies juntos jugando los brazos. Este de Jandilla, bajo y perfecto de hechuras, solamente apuntó cosas buenas en los primeros tercios. Tuvo fijeza, colocó la cara, y su arrancada fue pronta al cite. El «Rey» con un inicio explosivo de rodillas, desató el delirio en los tendidos y a partir de ahí, le pegó fiesta al toro por ambos pitones. Citó de lejos entre tanda y tanda y toreó con mano baja y mucho mando. Todo lo hizo muy ligado, reunido y sin enganchones. Los cambios de mano y el tirar la ayuda, complementaron la estructura del toreo fundamental. Un pinchazo agarrado, y varios golpes de descabello le privaron de cortar trofeos.

El sexto y último, grande y destartalado embistió de cualquier manera en los primeros tercios. Todo quedaba para el último tercio en manos del peruano. ¿Y qué hizo Andrés? Lo intentó sin éxito aún brindando al respetable. Roca Rey quiso y no pudo meter al toro en la muleta, quizá por una lesión que viene arrastrando en el hombro derecho. Hacer, hizo el esfuerzo y al menos no volvió la cara, pero…Cuando no hay opciones y no existe ese resquicio de posibilidad, lo mejor es abreviar. Su mal uso con los aceros incluyendo el descabello, puso una nota más amarga en el que cerraba la tarde.

FICHA DEL FESTEJO:

Diego Urdiales. Ovación con saludos y palmas

Sebastián Castella. Silencio y oreja

Roca Rey. Silencio y ovación