La de Victoriano, fue interesante para el aficionado y con opciones para el torero. Primero, cuarto, quinto y sexto, cada uno con matices, abrieron la puerta para el triunfo. El fallo con los aceros, no hace justicia al resultado artístico visto en la plaza. La terna, cada uno con su concepto, puso su tauromaquia al servicio del aficionado.

El primero de la tarde, aunque con buen tranco, salió un tanto suelto en el saludo capotero de Ferrera. Este del hierro de Cortés, derribó al caballo en el primer encuentro y fue picado muy trasero. En banderillas, igualmente también buscó un poco la tierra de nadie. El ibicenco una vez más nos deleitó en el último tercio, cuajando al toro con mucha suavidad y jugando con las medias alturas por ambos pitones. La prontitud y bondad del toro, permitió la expresión del torero, sobre todo por el izquierdo.  Estocada y golpe de descabello.

De manera majestuosa y toreando para el toro, recibió Ferrera al cuarto de la tarde. Tras el encuentro con el caballo, el de Victoriano siguió con la constante del buen tranco y en banderillas, mostró humillación en los capotes al colocarlo. Antonio, una vez más construyó una faena con argumentos para llegar al tendido y al centro del universo. Cuajó al toro por ambos pitones con ritmo, compás y sobre todo, con mucha inteligencia no ahogando la buena pero noble condición del toro. En el ecuador de la faena, tiró la ayuda simulada y toreó al natural con la diestra, realizando cambios de mano con mucho empaque y torería. No, no podemos pedir más, cuando un torero sin guión establecido, es capaz de improvisar sobre la marcha, maquinando una faena llena de matices. Metisaca, pinchazo y estocada.

El Juli, lanceó con ritmo y compás toreando por verónicas al segundo de la tarde. Tras el paso por el caballo, el toro ya dejó medio ver su condición, y en banderillas, terminó de definirse. Julián con la muleta, intentó domeñar esa embestida informal y prácticamente venida abajo. Este de Victoriano, tampoco estuvo nunca metido en la muleta. El torero de Velilla lo intentó con cierto decoro por ambos pitones pero sin éxito. Pinchazo y estocada casi entera.

El quinto de la tarde, salió suelto en el saludo capotero de Julián. La poca fijeza y no querer cuenta con los capotes, la manifestó entre puyazo y puyazo, cosa que también hizo durante el tercio de banderillas. En la muleta de El Juli, el toro fue domeñado por el torero sin titubeos prácticamente en el centro del ruedo. La faena, fue basada casi en su totalidad por el pitón derecho. Un cambio de mano a la mano izquierda con una serie de naturales de mano baja, fue el punto de álgido cuando el respetable estaba totalmente entregado al mando del torero madrileño. Algunos recursos, los tres circulares sacados por la espalda, fueron el clamor enardecido del tendido de sol. Estocada y golpe de descabello.

El tercero de la tarde, sacó mal estilo en los primeros tercios. Nada daba buen augurio, y menos cuando esperó midiendo y luego dificultoso para colocar en el tercio de banderillas. Con la muleta, Pablo lo toreó sin titubeos y sin dudas y con seda en las muñecas, le tapó defectos y le dejó sopló muletazos  por ambos pitones con mucha enjundia. Aguado tuvo la virtud de no violentar la embestida del toro y no apretarle demasiado. Estocada.

El sexto y último, tampoco tuvo buen estilo en los primeros tercios. Suelto y distraído, le costó entrar al caballo. En banderillas, distraído, estuvo en tierra de nadie sin querer muchas cuentas con los capotes. La virtud de este de Victoriano del Río, fue su movilidad aprovechada por Aguado con la muleta. Pablo, lo toreó por ambos pitones, aplicando suavidad en los cites y en la ejecución de los muletazos. Por el pitón derecho, llegaron las tandas con más enjundia. El torero sevillano, no silenció Pamplona, pero llegó para quedarse con su concepto y sevillania. Media estocada agarrada.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Pamplona. Lleno. Toros de Victoriano del Río, y Toros de Cortés de juego variado yendo a más en la muleta.

Antonio Ferrera. Ovación con salidos y vuelta tras petición.

El Juli. Silencio y oreja

Pablo Aguado. Ovación con saludos y ovación