Tarde de mucho interés del debut de La Palmosilla para el público y muy válida en líneas generales para el torero. ¿Y la terna? Vamos por partes, y no son pocas. Garrido lleva ya unas cuantas comparecencias en plazas y ferias de primera categoría. Debería, (y no soy quién para aconsejar) hacerse mirar varias cosas. O quizá, darse un respiro. Demasiadas tardes sin pasar nada… Luis David variado y con ganas de agradar, no escatimó en esfuerzos por agradar al respetable. Javier Marín, torero de Cintruenigo, estando verde lo intentó por activa y por pasiva. Cuando un torero está con intención, nunca puede estar mal, aunque no esté del todo bien por falta de rodaje.

El primero de la tarde, y del debut de La Palmosilla en La Feria del Toro, tuvo muy buen tranco en el saludo capotero de Garrido. Su pelea en varas, no fue decorosa, pero de nuevo en el quite de Luis David, mostró sus virtudes al embestir, y de igual manera en el tercio de banderillas. En el último tercio, simplemente un torrente de casta desbordó al bueno de Garrido. Sin estructura, orden ni mando…Molinetes de pie y de rodillas, martinetes, trapazos intentando captar el aplauso fácil del tendido de sol, pero el extremeño no es tonto, y sabe que se le fue, y con las dos orejas al desolladero. Y  evidentemente este toro no era fácil por su bravura, pero…Pinchazo y media estocada.

El cuarto de la tarde, castaño chorreado en verdugo con muy buenas hechuras, apuntó en el saludo capotero cosas buenas. Tras el tercio de varas, esos apuntes del toro de la Palmosilla, seguían en el quite de Luis David. En la lidia de Chacón en el tercio de banderillas, el toro siguió la misma tónica. Garrido intentó aprovechar el muy buen pitón derecho del toro, pero cuando no puede ser, no lo es y punto. Muchos pases sin decir nada, ante un animal con clase y colocando la cara. El izquierdo también fue bueno. Con los aceros, más de lo mismo de mal o peor.

Luis David recibió al segundo con dos largas cambiadas en el tercio. Algo más suelto este de La Palmosilla, igualmente tuvo buen tranco y virtudes. Tras el tercio de varas, el mismo torero cogió los palos y pareó aunque sin mucho decoro. (La intención es lo que cuenta y más para calentar los tendidos en Pamplona) El hidrocálido no escatimó en esfuerzos y queriendo torear, aunque por momentos le costó acoplarse con el toro. Este con más clase pero con menos fuelle, le regaló embestidas con la cara a media altura y el torero de forma inteligente las aprovechó y en cierto modo lo cuajó por ambos pitones aunque con altibajos. Tampoco le faltó repertorio con la franela para captar la atención de los tendidos de sol. Estocada recibiendo.

El quinto, con buen son de salida en el saludo capotero del mexicano, cambió progresivamente en los siguientes tercios, ese buen tranco por una embestida más correosa y con cierta exigencia. El paso por el caballo no suavizó el temperamento ni hizo aminorar su movilidad. Luis David sudó, y bien…Quizá le faltó una bombona de oxígeno al torero para aguantar con más fuelle los diez minutos del último tercio. Lo toreó, sí, por ambos pitones, y una vez más, no escatimó en poner mando para poder al animal e intentar darle fiesta por ambos pitones. En ocasiones, le dio esa fiesta requerida, (con más o menos brillantez) pero bajo el paraguas de un gran esfuerzo. Estocada

El tercero de la tarde, fue devuelto tras salir con el pitón derecho partido, y en su lugar salió el sobrero del hierro titular, La Palmosilla. Este, grande y con romana, 625 kilos, no paró de moverse y tras el encuentro con el caballo (Y le pegaron fuerte) en banderillas mantuvo la misma movilidad. Marín, brindó al respetable tras ver opciones al toro. El torero de la tierra, no escatimó en esfuerzos aún estando verde, muy verde, pero todo ese poco bagaje lo suplió con mucha entrega. El toro fue complicado por su poca entrega y apretó fuerte cuando en su colocación embestía para adentro. Algunos muletazos sueltos por ambas manos, dejó Pedro en su presentación en el coso navarro. Pinchazo y media estocada y varios golpes de descabello.

El sexto, grande y con una cara bastante amplia, realizó un examen al torero de la tierra. Tras los primeros tercios, varas y banderillas, el toro siguió con bastantes complicaciones. Por ejemplo la de no humillar. Firme Marín, le plantó cara por ambos pitones sin menguar un palmo, ante el peligro latente del de La Palmosilla. Por el pitón izquierdo, casi le cuesta un disgusto al quererle echar mano el toro. (No tenía ni un pase) Toda una papeleta para tan poco bagaje. Varios pinchazos tras pasar un quinario.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Pamplona. Lleno. Toros de La Palmosilla de juego variado, y en ocasiones correoso y con dificultades.

José Garrido. Silencio en ambos

Luis David. Oreja y silencio

Javier Marín. Silencio en ambos