La novillada de Ceret solo tuvo un nombre y fue el del novillero francés Máxime Solera, desde que intervino en el quite al segundo de la tarde hasta su salida a hombros triunfal.

El primer capotazo de Solera fue una media en el centro del ruedo para dejar en suerte al novillo de su compañero. La siguiente vez que se le vio fue para cruzar el ruedo de Ceret y colacarse de rodillas frente a la puerta de chiqueros. Lo cambió con una larga cambiada pero el novillo no trago con el engaño y arrolló al novillero lanzándolo varios metros, fue tanta la inercia que llevaba el novillo que al embestir a los banderilleros que salieron no le dio a frenar al llegar al burladero y se partió un pitón. Aún así ya de pies Solera lo paró lidiandolo de manera eficaz. El palco mostró el pañuelo verde ante las protestas del público a ver que el piton estaba partido.
Para Máxime no hay una sin dos y volvió a cruzar el ruedo para recibir al sobrero de Urcola de rodillas. Ahora la suerte salió limpia por muy poquito. Solera se estiró a la verónica pero debido a la corta embestida decidió lidiar para rematar en los medios. Las tres entradas de «Hurón» al caballo fueron con buen son, alegría y aumentando la distancia pero no llego a empujar de gran manera. El francés comenzó su faena dando una gran distancia en el primer cite y se vivieron momentos de emoción con la buena embestida de «Hurón» y los muletazos largos y templados de Máxime. Al pasar a la izquierda el nivel no bajo, mantuvo la distancia larga y toreo con gusto al natural. Con la distancia corta el novillero también pudo torear a buen nivel. Colocó al novillo en suerte, tiro la muleta al suelo y con el estoque en la izquierda entro a matar sin dudarlo. La espada entro tendida y el novillero por los aires con la suerte de caer de pie. Se vio obligado a usar dos golpes de verdugillo pero la faena ya estaba realizada y a nadie se le olvidaría. Dos orejas de ley, dos orejas de Ceret.
Con el cierra plaza, Solera mostró que no se arruga. Un novillo complicado que no regalo nada. No se empleó «Corniverde» ni en el caballo ni en la muleta del francés. Sus embestidas con ese peligro sordo no llegaron al tendido por la firmeza de Máxime que en ningún momento dudo, fue haciendo al novillo hasta que pudo lugar varios derechazos con gusto. Con la izquierda el novillo no tenía nada. La espada se llevó otro posible premio.
Abrió el festejo «Cacharrero» que se encontró con un novillero cuajado. Lo mejor de Juan Carlos Carballo fue la profesionalidad durante toda la mañana. Ejerció a la perfección de director de lidia pero le faltó esa ambición que se le pide a un novillero. Trato de manera perfecta a su novillo que empujó en su primer encuentro pero no tanto en los siguientes.  Por el derecho cazaba moscas y el extremeño lo enseño al público de manera correcta, sin embargo por el izquierdo embestia totalmente diferente y aquello no caló al citar con la zurda siempre ayudado y por la pulcritud del novillero.
Con el cuarto, se volvió a ver qué este novillero está para cotas mayores. Ante el mejor de los Monteviejos dejo los mejores pasajes que saldrían de sus telas pero le faltó ligazón. Con la zurda volvieron las ayudas y aquello no cuajó hacia delante. Antes «Batanero» cumplió en todos los tercios y se volvió a ver una buena lidia por parte de Carballo.
Volvía Aquilino Giron a Ceret tras su buena actuación del año pasado. Pero lo vivido este año fue lo contrario. Nos queda la duda si el novillero reapareció de manera apresurada pero aveces lo mejor es no ir sino estás al 100%. Además de la mala suerte que le tocó el peor lote de la novillada. «Crujidor» se quedó corto de salida y ya se vio que Girón no lo pasaría bien. En las tres entradas al caballo empujo pero se lo dejaría todo ante el penco. En la muleta el pitón derecho olía a cloroformo y el izquierdo también. Aún así lo intento Aquilino pero le faltó someter las embestidas y ante eso «Crujidor» se corrió haciendo aquello imposible, tremenda voltereta se llevó pero el novillero volvió a la cara del novillo. Consiguió matarlo con dignidad.
«Corniverde» embistió con las manos por delante al capote de Aquilino. Cumplió en varas el fuerte novillo de Victorino Martín. Pero en la muleta se orientó rápidamente por ambos pitones, Aquilino estaba a merced en todo momento y aquello era un peligro constante, hasta que lo levanto del suelo y no lo metió el pitón de milagro. Todo ganas y todo raza del novillero pero volvió a faltar mando y estructura a la faena. Tras matarlo se marchó a la enfermería.
Ceret. 2 Feria. Novillos de Monteviejo y uno de Urcola (2-bis). Bien presentados y de juego variado destacando su dureza y complicaciones

Juan Carlos Carballo, silencio tras aviso y ovación con saludos tras aviso.

Aquilino Girón, ovación con saludos y ovación.

Maxime Solera, dos orejas tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso.

Saludaron en banderillas Fernando Casanova y Omar Guerra en el tercero y sexto respectivamente
Imagen: Jesús Grasa