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Expectación en Roquetas con el cartel de la segunda corrida de la feria de Santa Ana, donde Julián López ‘El Juli’, Miguel Ángel Perera y Pablo Aguado estoquearon una corrida de Alcurrucén, que no ofreció ningún juego y fue un pozo de mansedumbre, y además, cualquier opción de triunfo se perdió por la espada.

Colorado bragado meano fue Amoroso, el primer toro de Alcurrucén que tocó en suerte a Julián López el Juli, que lo paró con verónicas templadas echando los brazos adelante y sacándolo a los medios poco a poco y que al salir del caballo se apagó y no permitió nada. Fue difícil moverlo en banderillas y lo intentó Julián con la muleta en los medios, donde se tragó dos tandas y clavó las patas al albero roqueteño. Probaba por el izquierdo el de Madrid y se impacientaba el lleno de entrada que había al ver la mansedumbre del de Alcurrucén. Pinchó dos veces y metió una media estocada.

Manso de salida fue el segundo de la tarde, que embistió a los dos caballos, salía suelto, y arrollaba en los capotes sin acometer. Lo entendió perfectamente Miguel Ángel Perera e hizo una faena donde tapó todos los defectos del animal, donde lo llevó corto y a media altura, haciendo una faena que ninguno de los presentes hubiese apostado. Cambió la condición del astado y aguantó una faena larga en los medios, aunque sin humillar. Se lo pasó cerca el extremeño antes de que cantara la gallina, y tras varios circulares eternos, algún cambio de mano y pase cambiado por la espalda mató de estoconazo tras dos pinchazos.

Pitón izquierdo muy peligroso el de Rizador, tercero de la tarde, que desde la salida cortaba las embestidas por ese pitón y dio algún susto y salía suelto de los trastos. Toreo clásico y lleno de elegancia el que hizo Pablo Aguado con el toro de su presentación en Roquetas. Muy en su línea, lo llevó larguito y muy pausado, dando los tiempo y espacios que pedía el tercero. Apenas se movió de la raya del tercio e hizo toda la lidia en poco más de tres metros cuadrados. No colaboraba mucho el de Alcurrucén y Pablo Aguado le hizo una faena justa de tiempo para acabar pinchando dos veces y metiendo una estocada algo caída, perdiendo así la opción de cortar un apéndice.

Cuatro vueltas completas al ruedo dio el cuarto de la tarde, muy justo de fuerzas y manso, como la tónica de toda la corrida. Con doblones y un cambio de mano comenzó su faena, sacándolo al medio. No transmitía a los tendidos y el astado cabeceaba en exceso por el izquierdo. Le enganchó los trastos en varias ocasiones y la prontitud de Clarinete hizo que Julián López el Juli se viera algo sobrepasado. Arreciaron los pitos y abrevió rápido. Pinchó y mató de media estocada.

Verónicas a pies juntos echando el capote al frente y andando hacia los medios con dos medias verónicas y una revolera. Así es como recibió Miguel Ángel Perera al quinto e hizo el quite por chicuelinas. De rodillas sobre la raya del tercio inició su faena de muleta el de Extremadura, que siguió en los medios con una buena tanda de derechazos. La postura erguida, las manoletinas sin moverlas, y a deslizar la muleta por el pitón derecho. En la tercera tanda miraba a tablas Gaiterito, al que ya le costaba moverse aunque tenía nobleza. Aún así, Perera le arrancó dos tandas más, estas con la mano izquierda. En el tercer pase de cada tanda se quedaba quieto el de Alcurrucén, pero Miguel Ángel insistía en seguir dando muletazos y aguantando los tiempos entre pase y pase. Metió una estocada trasera y caída. Se amorcilló en el burladero de toreros y tuvo que coger el descabello.

No pudo exhibirse Pablo Aguado con el capote en el sexto y último por como embestia sin humillar. No cogió vuelo la faena con la muleta a pesar de que el sevillano lo intentó por ambos pitones y diferentes alturas, pero una vez más la mansedumbre de Peluquero hizo que toda la lidia fuese en vano. Volvió a intentarlo por última vez con la mano izquierda pero el astado solo miraba ya a las tablas. Pinchó dos veces y metió una estocada contraria pero efectiva.

Plaza de toros de Roquetas. Tres cuartos de entrada.
Toros de Alcurrucén, de escaso juego, sin fuerzas y mansa, para
Julián López ‘El Juli’ (azul rey y azabache), leves palmas y división de opiniones.
Miguel Ángel Perera (purisima y oro), ovación y oreja.
Pablo Aguado (verde y oro), ovación y ovación.

Francisco Urbano / @franurvargas