Don Miguel Ángel I de Huelva, así podrían calificar en la capital de la costa de la luz a Perera. Mantiene su idilio con el coso de la Merced dejando para el recuerdo otra gran tarde de toros coronada con dos faenas rotundas y reveladoras del momento que atraviesa el extremeño que valieron cuatro orejas y una nueva Puerta Grande.

Estuvo imperial, rotundo, macizo, templado, ambicioso, no quería que nadie saliera de la plaza sin hablar de él. Se hizo dueño y señor de la tarde y de Huelva.

Por su parte El Juli tuvo el lote con menos opciones. Se zafó con el bruto cuarto y lo intentó con el inválido primero. Cayetano se topó con un gran toro en tercer lugar con el que no terminó de haber conjunción total y se estrelló con el descastado sexto. Por último, los de Torrealta fue una corrida armónica y de juego desigual, sobresaliendo el tercero y el segundo.

‘Gordillo’ abrió la tarde. Un astado de cara agradable pero largo de cuerpo que salió abanto. El Juli lo fijó de forma magistral, reventándole un par de verónicas y una media con mucho gusto y compás. Medido fue el castigo en varas. Muy parado, sin fuerzas, ni poder llegó el toro a la muleta. El Juli lo mantuvo en pie, lo cuidó y se justificó sin que la faena tuviera emoción ni lucimiento. Estocada trasera. Ovación.

Mejor hecho era ‘Pacífico’. También negro de capa al que Perera recibió con verónicas a pies juntos ganándole los medios rematando con una larga muy templada. Señaló el puyazo Francisco Doblado. Muy lucido fue el quite de Perera con chicuelinas, tafalleras y cordobina templadas. Brillante fue el tercio de banderillas, tanto la brega de Javier Ambel como los palos de Curro Javier y Jesús Arruga, obligados estos últimos a desmonterarse. La faena de Perera fue un derroche de técnica y conocimiento reveladora del gran momento que atraviesa el extremeño. ‘Pacificó’ fue muy noble, tuvo clase pero le faltó poder. Comenzó la obra de rodillas en los medios para ejecutar el característico péndulo ligado con varios pases arrodillado. Las dos tandas siguientes fueron con la diestra. El animal no permitía tandas largas, ni mano baja. Temple y a media altura. Se echó la muleta a la zurda y ahí sí el toro sacó una clase excepcional, yéndose largo y permitiendo a Perera sacar dos tandas de naturales soberbias, de mano baja, trazo largo, girando talones y ajustándoselo a la cintura. Finalizó entre los pitones, pegándose un arrimón ‘made in’ Perera. Funcionó la espada dejando una gran estocada arriba. 2 orejas.

Bonito de hechuras era ‘Despierto’, otro negro de capa y buena morfología. Sin definir de salida no permitió el lucimiento de Cayetano. Leve fue el castigo recibido en varas. La faena de Cayetano tuvo altibajos. El toro fue a más, con movilidad y clase con un pitón derecho excepcional. A Cayetano le faltó compactar más la faena y redondear las series. Faltó ajuste y rotundidad. Al final de la faena llegó un momento comprometido, precisamente en la mejor tanda, el toro estuvo a punto de voltearlo hasta en dos ocasiones. Estocada entera al tercer intento. Ovación.

Castaño era el cuarto. Como se dice en el argot taurino, un “taco”. Deslucido de inicio no dejó expresarse con el capote al Juli. Fuerte y largo fue el castigo en varas con un toro encelado en el peto. Muy bruto y con genio fue el toro en la muleta. Obligó al Juli a sacar su lado más poderoso para domeñarlo y sacarle partido. Mano muy baja para que el de Torrealta no topase la tela. Esa fue la medicina empleada por el madrileño. El toro, en vez de entregarse tras verse podido se agrió más, soltaba la cara de forma descarada y acortó el recorrido. La faena fue más de lucha que de lucimiento. Estocada casi entera caída y trasera de rápido efecto. Ovación tras leve petición de oreja.

Más serio de cara y cuerpo era el quinto castaño. Con buen juego de brazos a la verónica recibió Perera al toro, al que le faltó clase. De nuevo sobresalió la cuadrilla al completo. Curro Javier con el capote, Ambel y Arruga en banderillas. De nuevo Perera consiguió otra notable faena de muleta. La sustentó en el temple, la ligazón y la mano baja. Al toro le faltó fondo para aguantar la exigencia de los muletazos de Perera, aún así el diestro extremeño exprimió todas las embestidas. Destacó con un toreo en redondo exquisito, poderoso, girando talones y ajustándoselo a su figura. Fueron las tres tandas iniciales las más importantes. Luego la faena decayó al coger la zurda, por donde el toro no se empleó igual. Regresó a la diestra para pegarse un auténtico arrimón con los circulares invertidos como punto estrella y los talones clavados al albero. Levantó mucho la faena al final. De nuevo un cañón con la espada. 2 orejas.

El sexto, ‘Irlandés’ de nombre, le costó desplazarse de salida, pensándoselo e impidiendo el lucimiento de Cayetano en el recibo capotero. Huyó del caballo tras sentir la puya cambiándose el tercio casi sin picar al toro. No tuvo opciones el toro en la muleta. Rajado, sin querer pelea, topando en la muleta y parado. Cayetano estuvo muy voluntarioso pero no pudo haber lucimiento. Erró con la espada. Ovación.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de la Merced (Huelva). Casi lleno.

Toros de Torrealta. 1º sin fuerza, 2º noble y enclasado, 3º notable por el derecho con movilidad, 4º bruto con genio, 5º noble y 6º manso.

El Juli (nazareno y oro). Ovación y ovación tras leve petición.

Miguel Ángel Perera (grana y oro). 2 orejas y 2 orejas.

Cayetano (azul cielo y oro). Ovación y ovación.

Sergio Maya / @sergiomaya7