Decimos que «llamen mañana» con varios motivos. Siete años han pasado desde que Adelaida Rodríguez no lidiaba una corrida completa y después de lo visto en el ruedo lo tendrá jodido el ganadero cuando llame mañana para vender la camada del año siguiente. Esos mismos años ha pasado Damián Castaño esperando para hacer el paseíllo en La Glorieta y lo tendrá jodido cuando llame mañana y pida que lo vuelvan a poner tras estar a la deriva en el quinto de la tarde. En Ledesma sonará el teléfono por la temporada que lleva el torero pero después de mantener a un inválido que llame mañana Chaves y expliqué eso de la lidia para los aficionados. Sin embargo hay uno que podrá estar orgulloso y que no espere a mañana y llamé ahora en busca de un apoderado, Alejandro Marcos ha demostrado que no es ese novillero de buenas maneras que acompañaba las embestidas, es algo más.
Abrió la tarde «Cala-poco», abanto de salida pero no le importó a López Chaves que se puso a dar delantales con gusto por toda la plaza cuando el toro requería lidiar para someterlo. Lo llevó galleando por chicuelinas al caballo. Empujó en el caballo de Javier González que colocó el palo arriba, a destacar la ejecución de Jarocho con los palos a pesar de no clavar. Tras brindar al respetable corrió la mano diestra con gusto en las dos primeras tandas que aguantó el astado. «Cala-poco» flojeaba y la muleta templada de Chaves le ayudó a que no rodará por el suelo. Le tiró miraditas que el torero aguanto y cuando se llevó el trapo a la zurda ya no había nada que hacer. La estocada le sirvió para cortar una oreja de paisanaje. Este Chaves que llame mañana para decir que puede a las duras y a las maduras.
El cuarto fue un inválido total. Pidió Chaves calma al público tras ver a «Luna» arrodillarse a sus pies y el simulacro de la suerte de varas, ya en el caballo el toro ya claudicó. En el primer muletazo el toro parecía una peonza. La vida le dio a Domingo que empezó a cantar alguien en el tendido. Mientras la gente buscaba al cantante Chaves se esforzaba para que el burel no besara la arena. Lamentable fue alargar la faena y la actuación con la espada y el descabello. Llame mañana y cuéntenos la definición de lidia completa.
Damián Castaño pudo torear con gusto y empaque a la verónica tras las primeras embestidas abantas de «Forzudo». En el primer y único encuentro con el jaco lo dejo largo. Pero sin fijeza y pendiente de todo lo que se movía, «Forzudo» embistió a los de a pie para encontrarse a medio camino con el piquero, que simuló la suerte de varas. Con tal inválido Castaño se dedicó a cuidarlo en el inicio de faena con pases por alto y tandas de tres muletazos y el remate. En el momento de apretar y calentar la faena el toro no tenía nada y se lo demostró por el izquierdo al colarse y pararse. El mitin del descabello lo alejó de la oreja de paisanaje.
Con «Malvillo» el pequeño de los Castaño pasó un trago. Sus primeras embestidas fueron a la defensiva sin salirse de los vuelos del capote. Aquello no tenía lucimiento y lo lidió de manera acertada. Se repitió la misma historia, dar distancia en el primer puyazo sin estar el toro fijo al caballo. En esta ocasión fue al relance al caballo tras volver a ponerlo en suerte el peón. Lo quiso lucir Damián con una segunda vara, se le agradece pero aquello se veía que no iba a funcionar, tras un par de minutos el toro dudando si embestir, ir a la querencia o no hacer nada se decidió por embestir al caballo y en ese momento el presidente cambio de tercio por lo que se vieron obligados a cortar la embestida. Mal el presidente. Tras brindar a S.M. El Viti, «Malvillo» no fue un toro difícil como se llegó a ver. El toro tenía la fuerza justita por no decir que era un inválido. Debido a esa falta de fuerzas sus embestidas eran defensivas y tirando derrotes por ambos pitones. El de luces no dominó en ningún momento ni templo los pases, se veía que era el astado el dueño de la situación llegando a que por momentos se encontraba Damián a merced de un toro sin fuerzas, para cerrar su tarde se atascó con el descabello.
En el tercero se pudo vivir un altercado de orden público gracias al presidente, el muelle que tiene para el pañuelo blanco no lo tiene para el verde. Aguantó demasiado tiempo sin sacar el pañuelo verde. Saltó el sexto en tercer lugar, «Pionito» no pasaba en los primeros lances pero no le importó a Alejandro Marcos que pudo lancear por dos veces a la verónica, en el caballo lo cuidaron y hay que destacar la buena lidia de Roberto Blanco. Firme y con gusto se plantó Marcos con la pañosa. «Pionito» no tenía recorrido ni fuerza, se quedaba en los tobillos y si le ayudaba protestaba. Pero a Marcos no le importó que quiso hacer el toreo bueno pisando terrenos comprometidos. Todo lo que se vio fue gracias al torero que se la jugó ante un toro que enseguida se apagó.
Sin trampa ni cartón fue su actuación ante el sobrero. «Fumado» fue solo fachada. El único no inválido del encierro y el que recibió dos puyazos, medidos y flojos pero fueron dos puyazos arriba de Alberto Sandoval. En la muleta fue un querer de Marcos, quiso citar amante y rematar atrás pero «Fumado» tenía una media embestida y por encima del estaquillador. Alejandro sacó muletazos buenos y otros a la defensiva entre embestidas que rebañaban al torero. El pitón izquierdo olía a cloroformo pero aún así le enseño los muslos con empaque y torería para destacar dos grandes naturales. Se atascó con la espada pero que llame mañana que los que le hemos visto volveremos cuando lo anuncien.
Jueves, 12 de Septiembre. 2° de la Feria de la Virgen de la Vega de Salamanca. Toros de Adelaida Rodríguez (6-bis) flojos en líneas generales y escaso juego, desiguales de presentación pero con más pitones que cuerpo.
Media plaza de entrada.
Domingo López Chaves: oreja y ovación tras aviso
Damián Castaño: ovación y ovación
Alejandro Marcos: ovación y ovación