La oreja conseguida por El Cid en la tarde de su despedida de Sevilla no logró ocultar el segundo fiasco de la ganadería de Victoriano del Río de la temporada en Sevilla tras la corrida lidiada el Domingo de Resurrección. Una corrida a la que le faltó clase, fondo, transmisión, recorrido, viveza… en definitiva casta.

La tarde tuvo un nombre, el de Manuel Jesús “El Cid”. Cuatro Puertas del Principe y veinte años después se despidió de Sevilla. Se le recibió con una gran ovación desde el tercio, a punto estuvo de cortar una oreja del segundo, la cortó en el quinto y salió a pie de la plaza aunque fue cogido a hombros para dar la última vuelta al ruedo en clamor de multitudes. Desplegó su gran mano izquierda en el segundo y estuvo muy pinturero y vistoso en el quinto.

Ponce se estrelló con un lote nulo de opciones y Manzanares no pudo redondear la faena al tercero de la tarde al venirse a menos el astado.

Comenzó la tarde con la salida de ‘Cantaor’ un toro al que le costó desplazarse y humillar con el capote. Cumplió en varas el toro. Ponce intentó lucirse en un quite por verónicas que afeó el toro. Faena de técnica pero sin brillantez de Ponce. El de Victoriano llegó sin vida a la muleta, le faltó ritmo, clase y casta. Dejó algún derechazo estético y poco más. Estocada caída. Silencio.

Gran saludo capotero de Manuel Jesús “El Cid” a la verónica hasta llegar a los medios. Hubo compás, ritmo, recorrido y clase en las embestidas de ‘Galguito’. Se le cuidó al toro en varas. Dejó “El Cid” una verónica y una media a la cadera contraria antológicas que sirvieron como quite. Expusieron mucho en banderillas ‘Lipi’ y Rafael Limón. Brindó al público el de Salteras y como tantas tardes comenzó la faena en los medios con la muleta en la zurda. Lo volvió a hacer, desplegó su toreo al natural dejando media muleta en el albero y en la cara girando los talones y haciendo enloquecer al público. Dos tandas. Eso duró el toro. Mucha calidad pero poco fondo. Al echarse la mano a la diestra la faena bajó por la escasez del toro. Anduvo muy seguro y relajado el de Salteras toda la lidia pero no pudo redondear su obra. Estocada caída. Ovación tras petición.

No se dejó de salida ‘Andaluz’, sin celo ni clase imposibilitando el lucimiento de Manzanares. Se dejó pegar en varas. Comenzó la faena el alicantino pudiendo al toro y fijándolo con unos doblones por bajo. Mejoró el toro, al menos en los primeros compases dónde Manzanares consiguió dos tandas de toreo en redondo muy ligadas y con profundidad. El toro fue empeorando, dejó de humillar y afeó los muletazos de un voluntarioso Manzanares. Sobresaliente fueron dos cambios de mano y tres pases de pecho con mucho empaque y torería. La faena fue a menos. Estocada entera al tercer intento. Ovación.

Muy parado de salida el cuarto. Ponce se fue decidido a por él aguantándole el arreón y conduciendo las brutas embestidas del de Victoriano. No hizo buena pelea en varas recibiendo el primer puyazo en el caballo que guardaba la puerta. Vacío de casta estaba el cuarto. Se justificó Ponce en una faena que tuvo poco seguimiento en los tendidos. Jugó con las alturas, las distancias y los terrenos pero con tan poco mimbre poco cesto se puede hacer. Estocada entera. Silencio.

El colorado quinto salió con movilidad pero sin humillar de chiqueros. El Cid lo recibió a la verónica de forma decidida saliéndose a los medios con él pero sin llegar la brillantez. No se empleó en el caballo. La faena de muleta fue muy emotiva. Antes del primer muletazo sorprendió la banda del Maestro Tejera interpretando sus sones. Eso hizo que El Cid y el público se animaran. El que no lo hizo fue el toro. Muy deslucido, sin celo, ni transmisión, ni clase, ni nada. El Cid estuvo muy firme y dispuesto. Pinturero, por momentos. Molinetes, pases por alto, firmeza de plantas, intentando ligar los pases y con unos toreros y lucidos pases de pecho. No pudo ser una faena redonda, ni clásica. Arrebatado El Cid y arrebatada la Maestranza. Estocada entera trasera. Oreja.

Manzanares se gustó en el saludo capotero del cierra plaza. Verónicas muy ajustadas, con temple y despaciosidad con un toro que humilló y se desplazó. Muy poco castigo recibió el toro en varas que salió muy apagado del tercio. No sirvió en la muleta el toro. No fue nunca de verdad, si le obligaba perdía las manos, si no lo hacía protestaba. Lo intentó Manzanares pero no pudo expresarse en ningún momento quedando todo en las ganas del alicantino. Gran estocada. Silencio.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Sevilla. Lleno.

Toros de Victoriano Del Río. 1º sin vida, 2º clase sin fondo, 3º sin fondo, 4º descastado, 5º descastado y 6º deslucido.

Enrique Ponce (Blanco y azabache). Silencio y silencio.

Manuel Jesús “El Cid” (azul pavo y oro). Ovación tras petición y oreja.

José María Manzanares (sangre de toro y oro). Ovación y silencio.

Incidencias: saludó El Cid una gran ovación al finalizar el paseíllo.

Sergio Maya