Mano a mano de Manueles en la localidad de San Miguel de Valero, Diosleguarde y Martín se enfrentaron con una novillada de Miranda de Pericalvo que sacó dificultades y no lo puso fácil a los novilleros.
Comenzó el festejo con «Cantante», el astado salió con pies al igual que sus hermanos. Se estiró a la verónica con gusto Manuel Diosleguarde por los dos pitones. Empujó el astado en el único encuentro con el caballo. Se vio el primer quite de la tarde siendo una mezcla de tafalleras con saltilleras rematadas con una media. «Cantante» no permitió que Manuel terminase el brindis al público arrancándose al novillero que no perdió los papeles pasándolo por la derecha y los siguiente muletazos poniéndose de rodillas. De pies tiró Diosleguarde de técnica para correr la mano ante un novillo que se movía pero con más nobleza que recorrido. En el momento que exigía el novillero las embestidas cambiaron siendo embestidas con arreones y tirando cornadas. En una de esas por el pitón izquierdo alcanzó a Diosleguarde levantándole los pies del suelo pero quedando todo en un susto. Volvió con la mano izquierda pero el astado ya estaba muy pegado al piso. Dio un mitin con la espada.
En su segundo se volvió a estirar a la verónica, buen puyazo recibió «Gitanito», de nuevo Diosleguarde realizó un quite pero en esta ocasión por gaoneras. Perdió las manos el novillo en un par de ocasiones pero gracias al temple de Manuel el novillo se mantuvo en pie. Una vez asentado, se movió el burel y lo aprovechó Diosleguarde para dar pases por ambos pitones, aunque faltó ajuste, tuvo temple y cadencia. De nuevo la espada le falló.
Con «Camorrista» no hubo lucimiento en los primeros compases. Empujó con la cara alta en el único puyazo, quito por chicuelinas el novillero. Había que someter por debajo al novillo pero tenía en frente una muleta sin poder. No terminaba de desplazarse por ningún pitón. El final de la faena fue de uno en uno y se calentaron los tendidos cuando Martín atacó al novillo con pases de pecho. Acertó con la espada que le puso las dos orejas en las manos.
Con una larga cambiada en el tercio recibió Martín a «Templado», el novillo nunca salió de los vuelos del capote. La suerte de varas fue un mero trámite. En un bonito detalle de Martín invitó al sobresaliente a realizar un quite. Comenzó bien con una chicuelina Pérez Pinto para continuar con una saltillera pero en el remate con la media «Templado» se quedó en los tobillos y revolcó al novillero. No fue fácil ligar ni templar unas embestidas que ninguna era igual a la anterior. No fue fácil la papeleta para alguien que era su segunda novillada con caballos, no perdió la cara aunque le costó a Martín sacar buenos muletazos a pesar de que se puso por ambos pitones dando pases de uno en uno. Falló con el descabello.
Sábado 28 de septiembre. Novillos de Miranda de Pericalvo bien presentados y complicados en líneas generales. Lleno en los tendidos.
Manuel Diosleguarde: ovación y oreja
Manuel Martín: dos orejas y vuelta al ruedo tras aviso
Sobresaliente: Pérez Pinto