Hoy era la tarde, su tarde, la de la despedida en los ruedos españoles de Don Manuel Jesús Cid Salas, El Cid. Y tras trenzar el paseíllo y bajo el palco presidencial, y tras tocar el Himno Nacional, el respetable hizo lo propio, romper en una fuerte ovación para arropar la última tarde del torero de Salteras dentro del territorio español. (En invierno matará alguna corrida al otro lado del charco) Hoy de nuevo, el sorteo le sonrió con «Derribado» para aumentar su leyenda.

El Cid saludó al primero de la tarde con media docena de verónicas acompasadas y reconocidas en los tendidos. Tras el tercio de varas, el toro mostró buena condición y nobleza en el quite por navarras de El Fandi, y de igual manera mostró esa buena condición en banderillas. Tras el brindis del torero de Salteras, la franela fue seda para el toro y le recetó un par de tandas por cada pitón, hasta el pupilo de la Casa Matilla se lesionó la pata delantera derecha. Manuel al ver la situación empuñó la espada de verdad y le sopló una estocada en todo lo alto.

El último toro de El Cid…En este último toro, me entraron en un momento en la cabeza, muchísimos toros estoquedados del torero de Salteras. Pero no quería mirar atrás, y quería vivir el presente, aunque cuando lo lean ustedes, este capítulo ya formará parte del pasado. Este último de Hnos García Jiménez, con el toro de nombre «Derribado» fue brindado por El Cid a todos los miembros de la cuadrilla al completo. El toro tenía carbón en las entrañas, y el torero sin probaturas comenzó la faena pegándole fiesta por el pitón derecho. Vimos de nuevo el resurgir de su zurda y el respetable rompió en unanimidad. Ya con el toro más templado y de nuevo con la diestra, siguió el epílogo de la faena, con una buena dosis de emoción. Un desplante sin muleta, fue el broche de oro y el cierre final de una faena cargada de emociones y de las importantes de su temporada. Estocada.

El Fandi saludó al segundo de la tarde con dos largas cambiadas, pero posteriormente al estirarse a la verónica, el de Olga Jiménez no fue franco en las embestidas. En el caballo, el toro fue simplemente señalado. ¡Vuelta y vuelta para el torero! David lo pareó con suma facilidad y desató el delirio en los tendidos. Entre andaluces, y de torero a torero, fu el brindis dedicado del granadino al sevillano. El toro entró con prontitud en la muleta de David cuando lo citaba, pero el torero no terminó de afianzarse con el animal aunque las tandas fuesen en parte jaleadas; por otra parte, también afloraron los pitos. ¿Le pegó pases? Afirmativo. ¿Lo cuajó? No. El de la Casa Matilla abrió la boca en el último tramo de la faena. Pinchazo y estocada tendida.

David saludó al quinto con una larga cambiada. Este de la Casa Matilla, tampoco mostró mala condición en el caballo, y tuvo movilidad en el tercio de banderillas, protagonizado por el mismo matador. El Fandi, brindo al respetable al ver las cualidades del toro. El torero grandino empezó la faena de rodillas toreando con la diestra, y de esta manera, sometiendo una barbaridad al toro. A partir de ahí, fiesta bajo su concepto al animal sobre todo por el pitón derecho. El desenlace lo hizo con manoletinas y demás accesorios para terminar de calar en los tendidos. Estocada algo tendida.

El tercero de Peña de Francia, un toro más propio de presentación de una plaza de talanqueras que de primera, tuvo buen aire en saludo capotero del torero de Barajas. Bajo el peto, no tuvo un castigo excesivo y en banderillas, no apuntó malas formas. Alberto, también hizo lo propio, brindar su toro al torero que tantas tardes de gloria nos regaló. La faena, aun jaleada fuertemente, fue un despropósito de vulgaridad. Un inicio de rodillas, molinetes y un martinete todo de manera atropellada, fue el entrante de un sinfín de trapazos. Miel sobre hojuelas para un trato tan poco exquisito. Dos pinchazos y estocada tendida.

El sexto capítulo…López Simón anduvo totalmente perdido y sin rumbo. Por lo menos así estuvo toda la tarde en el Coso de Pignatelli. El toro fue huidizo, pero todo dio igual durante su lidia. En el último tercio, el toro dijo poco por su condición, pero el torero menos aún. Con todas y con esas, el respetable muy generoso y educado, reconoció su labor y estancia en el ruedo. Pinchazo, estocada y golpe de descabello

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Zaragoza. Casi lleno. Toros de la Casa Matilla. Hnos García Jiménez, Peña de Francia y Olga Jiménez. Corrida desigual de presentación, pero de muy buen juego en líneas generales y con fondo. El cuarto, bravo y encastado premiado con vuelta al ruedo.

El Cid. Ovación con saludos desde el tercio y dos orejas

El Fandi. Silencio y oreja

López Simón. Silencio en ambos