La tarde de ayer, fue especialmente dura en la Feria del Pilar, sobre todo con el torero de plata, Mariano de la Viña, que tras su percance de gran magnitud y severa gravedad, quedó en segundo plano el percance con herida por asta de toro que sufrió Miguel Ángel Perera en el sexto toro de la tarde.

El Dr Val-Carreres, de nuevo, obró el milagro de la vida, cuando Mariano entró en el quirófano del coso de Pignatelli, literalmente…

El percance de Mariano, fue tremendo al intentar parar al cuarto toro de la ganadería Montalvo de nombre «Sigiloso» Una vez tendido en el suelo inconsciente del golpe recibido y volar por los aires como un pelele, el toro se ensañó con él mientras estaba tendido en el suelo; las cornadas recibidas y el charco de sangre en el suelo, junto con el reguero derramando hasta la entrada de la enfermería, presagiaban lo peor. Pero por suerte, el Dr Val-Carreres y su equipo, obró el milagro y trajo de nuevo al bueno de Mariano a la vida, tras tres paradas cardiorrespiratorias, y perder cinco litros de sangre.

El banderillero de Enrique Ponce, cumplió ayer 51 años, y las manos del equipo médico al completo, del Dr Val-Carreres quisieron que, e hicieron posible la labor de estabilizar el cuerpo de un hombre que entró con la vida pendiente de un hilo, o de un milagro.

Tras las intervenciones en el quirófano del Coso de Pignatelli, Mariano fue trasladado al Hospital Quirón de Zaragoza. Allí le terminaron de operar pasadas las 2:30 horas de la madrugada del día de hoy. Ahora, sólo queda esperar el parte médico de dicho Hospital tras unas cuantas horas de operación.