La Tierra del Toro vuelve a sus orígenes. Vuelve a adentrarse en el campo bravo para mostrar de cerca cómo vive el animal más bello que existe. Y en esta nueva entrega, volvemos al país vecino para conocer la riqueza, la variedad y la belleza que posee el campo portugués.

En esta ocasión, visitamos a la familia Ribeiro Telles. Una insigne familia ganadera, con una gran historia, y que en sus cercados posee nada más y nada menos, que tres encastes diferentes. Y es que el ‘Vale de Sorraia’ alberga una maravilla genética para el disfrute de todos los aficionados.

Fue en los años 50 cuando David Ribeiro Telles compró un lote de vacas de la antigua casta portuguesa, a las que bautizó con el nombre de la ganadería ‘Vale de Sorraia’, que es el hierro actual de este reducto de casta portuguesa, y que en posteriores reportajes conoceremos más a fondo.

Posteriormente, en 1963, adquieren la ganadería de Infante da Camara, y lo sustituye todo por reses de origen Pinto Barreiros, con el que tuvo grandes resultados. Tanto es así, que este hierro es aún poseedor de un hito histórico y hasta la fecha, inédito. Y es que en 1968, lidiaron una grandiosa novillada en Madrid, dándole la vuelta al ruedo a tres de los novillos que lidiaron. Ya en la década de los 90, David Ribeiro Telles adquiere sementales de Domecq, más concretamente de Jandilla y Santiago Domecq, refrescando la sangre y formando la línea que se sigue manteniendo actualmente.

Fue posteriormente, allá por los inicios de los años 2000, cuando esta familia ganadera portuguesa, decide apostar por el encaste Murube, y realiza la compra de varios lotes de hierros con esta sangre. Adquiere reses a Passanha y Fermín Bohórquez, entre otras, y las hierra con la «JR» de David Ribeiro Telles. Misma marca de fuego que los animales de sangre Domecq, aunque ambas líneas, siempre las han llevado por separado.

¡Disfruten!

Fotografías: Nacho Blasco

Texto: Ricardo Fuertes