David Sánchez es uno de los pocos quebradores puros que hay en el escalafón actual. Una pureza que imprime en cada paso que da para controlar las embestidas de ese animal que le da la vida, y que en tantas otras ocasiones ha estado a punto de arrebatársela. Una pureza que va más allá de los ruedos; y es que David es un claro ejemplo de que los recortadores también son toreros.

El pasado miércoles atendió la llamada de La Tierra del Toro Radio y nos contó en nuestros micrófonos cómo va la recuperación de esa última cogida que le obligó a cortar la temporada 2019, y también nos contó su preciosa historia de amor y de pasión por el toro. No se pierdan la entrevista, porque merece la pena escuchar esa voz tan sincera y que dice tanto de su inconmensurable afición.

«Ha sido una temporada muy dura. Me han cogido mucho los toros, y había que parar sí o sí» relata David. Y es que ese último toro que le echó mano, le partió una vertebra pero también le hizo mucho daño a su moral torera. «Ahora mismo no tengo prisa por volver, porque la última cornada me ha hecho daño psicológicamente. Nunca me había afectado una cogida, pero esta vez sí«.

Muchas han sido las críticas que ha tenido que sufrir de «pseudoaficionados» respecto a sus facultades físicas, a lo que el de Tamames responde diciendo que «cuando uno no está bien mentalmente, por muy fuertes que tengas las piernas, nunca van a funcionar. Y a todos los que me han criticado, que han sido muchos, he podido callar bocas«.

La vida de David Sánchez siempre ha estado ligada al mundo del toro ya que nació en el núcleo de una familia muy taurina. Sus hermanos son mayorales y picadores, y él quiso ser torero de pequeño, pero por circunstancias de la vida no pudo ser. Sin embargo «encontré en los recortes esa similitud a torear. Manejar la embestida de un toro con tu cuerpo, despacio y con verdad, es la satisfacción más grande que puedo tener. Si por ello me tengo que jugar la vida, lo haré siempre«. Después de una respuesta así, era obligado preguntarle: David, ¿tú te sientes torero? A lo que respondió sin dudar ni un sólo instante, «yo me siento torero. Torear no sólo es pegar un muletazo. Torear es mucho más; es sentir; es vivir. El es día a día. Es vivir las 24 horas por y para el toro. Y yo lo hago«.

También pudimos hablar de sus planes para esta próxima temporada que está a punto de arrancar y en la que de momento no tiene fecha para volver a los ruedos. «Necesito recuperarme bien físicamente pero sobre todo psicológicamente. Prometí a la gente que me quiere, y que son los que sufren, que no volvería hasta que no esté al 100%«. También David nos contó cómo espera que sea ese esperado regreso a los concursos.» Me da igual la plaza y el sitio, pero cuando vuelva quiero que sea algo grande. No quiero ser uno más. Yo quiero hacer algo grande en ésto, y para ello primero hay que trabajar y luego ya veremos«.