En este Carnaval el nombre de Francisco Montero se encontraba en los carteles, esos carteles que miraba siendo un maletilla que aprovechaba todos los toros de las capeas farinatas para dar algún muletazo. Vestido de luces también triunfo. Corto dos orejas de ley y salió a hombros acompañado por Antonio Grande y Manuel Diosleguarde.
Montero puso cara la tarde. Se fue a los medios a recibir por saltilleras a su novillo, solo fue una ya que el novillo no repitió a embestir saliendo suelto. Se fue al tercio y allí de rodillas le dio tres cambiados saliendo del tercero prendido de muy feas maneras. No le importó a Montero que enseguida volvió a la cara del novillo para ponerlo en suerte. Tras el puyazo, el novillero continuo dándolo todo y ahora con un quite por navarras. Brindo a los maletillas, aquellos que le han acompañado y ahora es un espejo para ellos. Con la muleta se vivió un inicio cumbre, relajado, templado de manos bajas rematado con un cambio de mano para guardar en la retina. Los mejores muletazos salieron de la diestra aprovechando un pitón con una gran nobleza para torear con mucho temple. Sin embargo, con la izquierda no mantuvo el nivel debido a la embestida descompuesta y a los enganchones pero con esta mano se vieron pases de pecho de auténticos carteles de toros.
Alargo la faena demasiado Montero que para terminar de meter a la gente en el bolsillo sin ayuda se apretó al novillo con bernardinas. Con la espada de verdad se tira a matar o morir de dónde se llevó otro fuerte golpe. Dos orejas de ley.
No lo vio claro Antonio Grande de salida pero aún así pudo gustarse con tres chicuelinas de mano bajas rematadas con una media. El puyazo largo no ayudó al novillo y con el tiempo tampoco al novillero que lo quitó por verónicas que solo brillaron dos. Su brindis fue al público que llenaba los tablaos. Quiso empezar por estatutarios pero acaba toreando al paso para rematar con una  una trincherilla. Su faena fue  de dos partes mano derecha y después mano izquierda, llegándose a equivocar en eso. Pero aún asi le cuesta coger el aire por ambas manos. Menos con la diestra donde destacarom dos tandas pero lo mejor de su faena fueron unos naturales sueltos con empaque y torería. No terminó de ligar con temple y gusto faltando ajuste ante una embestida noble. Fue una faena larga que termino con manoletinas. Una gran estocada le hizo cortar las dos orejas.
El tercer novillo fue un inválido, arrastró en todo momento los cuartos traseros. Diosleguarde lo recibió con una larga cambiada en el tercio, debido a la flojedad se quedan cortas todas las embestidas a un capote que dibuja un ramillete de veronicas. Un trámite fue la suerte de varas. Ante tal inválido el novillero enseño el temple que tiene. Gracias a eso no se vio rodar al novillo más veces por el suelo, fueron muchos pases que debido a la flojedad del astado le cuesta a Diosleguarde llegar al público. Pero con esas se pudo disfrutar de un toreo templado, largo y hondo. Uno se fue con la sensación de querer ver a este novillero con otro tipo de novillo. Valentín Hoyos tuvo enfrente el novillo soñado para un debut. Su carta de presentación fue una verónica soltando el capote de una mano al final del pase, al salir suelto el novillo hubo una combinación de verónicas y pases lidiando. Al cierra plaza lo cuidaron en el caballo. El novillo embistió con codicia a la muleta de Hoyos, el novillero mostró buenas maneras encajando se por momentos y corriendo la mano con gusto e incluso llegó a mostrar una gran de facilidad en dar muletazos. Pero le faltó ese hambre que debe tener un novillero, parecía que tenía firmada otras 30 novilladas más. Alargó la faena con el fin de agradar, aprenderá que en el toreo todo tiene un tiempo al igual que entrar a matar que fue su cruz.
Lunes 24 de Febrero. Novillada con Picadores del Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo. Novillos de Esteban Isidro bien presentados con una gran nobleza, inválido el tercero y bueno el cuarto.
Francisco Montero: dos orejas
Antonio Grande: dos orejas
Manuel Diosleguarde: dos orejas
Valentin Hoyos, debuta con picadores: palmas tras un aviso