Maxime Solera y su hasta hoy apoderado, Enrique Guillén, han decidido poner punto y final a su relación profesional. Esta les unía desde la etapa sin caballos del novillero francés.

Ambos han formado un gran tándem estos años, donde han navegado por el difícil circuito de las corridas toristas hasta hacer del galo un nombre sólido en este escalafón. Concluyen esta etapa justo cuando el novillero está a un mes de tomar la alternativa en Arles, plaza de primera y ante una temporada donde Solera deberá demostrar su valía con el cuatreño en plazas como Istres, Céret, Alés o Madrid, en su despedida como novillero.

La relación profesional concluye de «forma amistosa y agradecidos ambos por lo conseguido juntos», declaran en redes sociales, «es el momentos de volar por separado y deseándose suerte en sus nuevas etapas», concluye Guillén.

Tiene Solera por delante, el papel de conseguir apoderado para esta nueva etapa que está a punto de emprender.

 

Imagen: Toromomento.

Carlos Grasa Pejenaute.