Sumergidos en el cuarto día de estado de alarma, cada vez surgen más dudas, miedo e interrogantes ante una temporada marcada por el COVID-19. Una temporada con solo cuatro ferias a las espaldas, y ninguna de ellas de primera.

Yendo por partes, ya hemos visto que dos ferias de primera, (Ambas y por orden de seguido prácticamente) y de las más importantes del orbe taurino, quedan aplazadas. Feria de Fallas, y Feria de Abril. También se han suspendido los dos primeros festejos de la temporada venteña, y otros tantos sueltos que había programados para estos días. Pero ahora, es cuando asaltan las dudas realmente  según avanza la situación en el país. ¿Qué pasará con los toros no lidiados por suspensión? La tabla de salvación de muchos toros, son las calles y los festejos populares, pero La Federación de Peñas Taurinas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana, también emitió un comunicado suspendiendo de momento todas las actividades de marzo y abril. Toca esperar para ver lo que sucederá con la programación de mayo y junio y la cosa no pinta nada bien.

Ahora bien, el problema real viene cuando muchos de los toros que se quedan en el campo  son cinqueños, y cuando cumplan los seis años en este año, no se puedan lidiar. Este es el gran interrogante, y la gran duda. Y también la gran pérdida económica para el ganadero. De prolongarse la situación actual, podrían adoptarse medidas especiales para este año y el que viene, de poderse lidiar reses con seis años.

Otra duda en el aire, ¿Mantendrán la Feria de Fallas y Feria de Abril los mismos carteles sin ninguna remodelación? Esta situación, nos pone ante la total incertidumbre. Sumando dudas, de poder darse la Feria de Fallas en el mes de julio, y la Feria de Abril en septiembre, ¿Cómo afectará que estas ferias ocupen el calendario donde son protagonistas otras ferias? Ahí dejo la patata caliente…

La Feria de San Isidro, también esta en el aire, y tiene pinta de no celebrarse en entre los meses de mayo y junio, pues el foco principal de infectados por el COVID-19 está en la Comunidad de Madrid. Y en Madrid en estos años, las corridas cinqueñas han sido el pilar de la temporada venteña.

Nunca habíamos vivido una situación así en España, y todo ahora es una gran duda, y posiblemente una gran catástrofe económica. El sector taurino, ya nota el paso devastador del virus.

De los 200.000 millones de euros declarados y según afirma Pedro Sánchez para paliar amortiguar el golpe y situación actual, ¿cuantos irán destinados al sector taurino para salvar un poco los muebles? 200.000 millones de euros, es un 10% del producto interior bruto.