En La Tierra del Toro, no somos de efemérides, pero en esta ocasión y bajo la situación excepcional que vive el país, merece la pena echar la vista atrás y recordar el gesto del torero de Orduña el 29 de marzo de 2105, en la plaza de toros de Las Ventas (Ese día por el calendario litúrgico, fue Domingo de Ramos)

Fandiño realizó un gesto histórico aunque no culminado. Quizá ahora eso sea lo de menos. Pero efectivamente, tuvo la generosidad de encerrarse en solitario con seis toros de diferentes ganaderías y en consecuencia de diversos encastes. El cartel de «No hay billetes» presidió la taquilla de la plaza de toros.

Habían catalogado la corrida del Domingo de Ramos de histórica antes de que sonasen clarines y timbales, y de que Iván de gris plomo trenzase el paseíllo en solitario. Eso siempre lo guardaremos en lo más profundo del corazón.

Iván marcó el ritmo de varias temporadas, siendo noticia y titular en los medios de comunicación taurinos y genéricos. Fue un torero generoso que intentó escalar a lo más alto del escalafón, y sin escatimar en esfuerzos. Hoy, nos deja ese recuerdo con sabor agridulce, de lo que pudo ser y no fue.