Hace dos años Fortes rozó el cielo de Madrid, se lo impidió José Magán, el presidente de aquella tarde.

A punto estuvo de cortar la oreja del sexto de Pedraza de sueltes, un buen toro que permitió a Fortes mostrar todo lo que llevaba dentro y dejó entrever lo que puede llegar a ser, poco después una lesión frenaría su carrera hasta el día de hoy, pero queda Fortes para rato. Así os contamos como se vivió la lidia del sexto toro:

Otra vez Fortes, que por momentos hizo olvidar lo aburrida que estaba siendo esta cuarta de feria, una media enroscada en la cintura bastó para levantar la ovación del respetable. Muy firme empezó el matador, por abajo e intentado alargar al máximo la embestida. Intento ligar cada muletazo pero fue difícil, le prendió por el pitón derecho y a partir de ahí, cambió la faena. Más quietud, más emoción. Salía el toro con la cara arriba, animal complicado y laboriosa actitud del malagueño, que tragó y tragó. Cobró una estocada y Madrid le pidió la oreja. Si la primera es de reglamento, debió concederla el presidente que se erigió en protagonista de la tarde olvidando su función. Espectacular bronca al palco. Dos aclamadas vueltas al ruedo las que dio Fortes y una gran ovación de despedida.

De celeste y oro, como el cielo que pudo tocar, un gran Fortes dejó una faena que sigue en la retina de los aficionados.

Esa tarde, el malagueño compartió tarde con dos toreros de Gerena. Daniel Luque y Manuel Escribano. Ambos fueron silenciados en cada una de sus actuaciones

Carlos Grasa Pejenaute.